viernes, 3 de diciembre de 2010

Fidel: El hombre, una especie en pelígro de extinción

DISCURSO PRONUNCIADO EN RÍO DE JANEIRO POR EL COMANDANTE EN JEFE EN LA CONFERENCIA DE NACIONES UNIDAS SOBRE MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO, EL 12 DE JUNIO DE 1992.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)


Sr. Presidente de Brasil, Fernando Collor de Mello;

Sr. Secretario General de Naciones Unidas, Butros Ghali;

Excelencias:

Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.

Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.

Es necesario señalar que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad. Con solo el 20 por ciento de la población mundial, ellas consumen las dos terceras partes de los metales y las tres cuartas partes de la energía que se produce en el mundo. Han envenenado los mares y ríos, han contaminado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas con efectos catastróficos que ya empezamos a padecer.

Los bosques desaparecen, los desiertos se extienden, miles de millones de toneladas de tierra fértil van a parar cada año al mar. Numerosas especies se extinguen. La presión poblacional y la pobreza conducen a esfuerzos desesperados para sobrevivir aun a costa de la naturaleza. No es posible culpar de esto a los países del Tercer Mundo, colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy por un orden económico mundial injusto.

La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología.

Decenas de millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año en el Tercer Mundo a consecuencia de esto, más que en cada una de las dos guerras mundiales.

El intercambio desigual, el proteccionismo y la deuda externa agreden la ecología y propician la destrucción del medio ambiente.

Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta.

Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana.

Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.

Cuando las supuestas amenazas del comunismo han desaparecido y no quedan ya pretextos para guerras frías, carreras armamentistas y gastos militares, ¿qué es lo que impide dedicar de inmediato esos recursos a promover el desarrollo del Tercer Mundo y combatir la amenaza de destrucción ecológica del planeta?

Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo.

Gracias.

 
(Ovación)






miércoles, 1 de diciembre de 2010

Arte y Cultura de Solidaridad


Conferencia inaugural del XI Encuentro Internacional: “Arte y Revolución”
Arte y Cultura de Solidaridad

Por: Ángel Pichardo Almonte

Del 19 al 22 de marzo de 2009, Justicia Global realizó su XI Encuentro Internacional: “Arte y Revolución” en Santo Domingo, República Dominicana. El evento buscaba aportar a la construcción del vínculo entre el arte y los procesos revolucionarios, y contó con la participación de representantes internacionales tales como Ramón Cardona, de la Federación Sindical Mundial; Felipe Machaca, de la Central Obrera Boliviana y el escritor venezolano Luis Britto García. A continuación presentamos las palabras del Dr. Ángel Pichardo Almonte en la conferencia inaugural del Encuentro, pronunciada la noche del jueves 19 de marzo en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Con esta conferencia, me propongo contribuir al desmonte de varios prejuicios o falsas nociones que hoy día se sostienen sobre el arte y las personas artistas. Desarrollare una propuesta de concepción y práctica del arte revolucionario. Con cada uno de estos planteamientos procuraré ubicar nuestra propuesta artística desde un posicionamiento ideológico claro y a partir de los intereses de las grandes mayorías.

Por tanto, a través de esta conferencia plantearé siete propuestas fundamentales:

Que a través del arte podemos promover la convicción de que una sociedad nueva es posible.

En segundo lugar, que con el arte debemos presentar la realidad, no a partir de una visión distorsionada, sino a partir de los intereses de las mayorías.

En tercer lugar, que promovamos el arte como instrumento de movilización para que en vez de alienar, libere.

En cuarto lugar, que promovamos los valores de la solidaridad, la cooperación, la alegría, el amor.

En quinto lugar, que ante lo conservador, planteemos lo revolucionario.

En sexto lugar, que evidenciemos el papel del arte en los procesos históricos del pueblo organizado.

Por último y en séptimo lugar, que promovamos el compromiso de los y las artistas con la transformación de esta sociedad de dominación por una cultura de solidaridad.

Para esto, quiero iniciar con una reflexión sobre lo que es el arte, pues a pesar de parecer algo muy evidente, no lo es. De hecho, la definición que tengamos para el arte en gran medida depende de nuestra concepción de la realidad, del poder y de las relaciones entre las personas.

Por tanto, para establecer nuestra definición, negamos aquellas concepciones que plantean que el arte es algo que nada tiene que ver con la política. Negamos las concepciones que plantean que los y las artistas no hacen política y rechazamos que una cosa es la política y otra cosa es el arte.

A nuestro entender, el arte es la creación de una obra, que transmite ideas y creencias basadas en un posicionamiento ideológico y teórico. El arte busca establecer una interpretación de la sociedad, sus situaciones o fenómenos individuales y colectivos. La forma en la que el arte transmite dichas ideas e interpretación de la realidad es a través de la creación original de sonidos, formas, historias que generan pensamientos y sentimientos que exaltan el espíritu, hacen reflexionar y crean adhesión, empatía o rechazo.

Mucho se ha planteado de sobre la supuesta neutralidad del arte, llegando al punto de que no sólo se cree que el arte como actividad humana está desligada de lo ideológico y de lo político, sino que además se promueve la visión estereotipada de un artista conflictivo, egoísta, indisciplinado y disociado de la realidad.

Esta visión engañosa del arte ha permitido que las élites dominantes utilicen el arte para trasmitir su visión de mundo, de sociedad, de relaciones entre las personas y de las personas mismas. Todo esto mientras exaltan la supuesta neutralidad del arte como un criterio de su excelencia.

Así como desde la ciencia positivista dominante se promueve una falsa concepción de la objetividad de la ciencia, y así como desde los medios de comunicación de élites se promueve una falsa imagen de neutralidad, así también sucede con el arte. Desde los sectores dominantes se promueve la noción de que la ciencia, los medios de comunicación y el arte son neutrales y de esta manera pretenden engañar a la población haciendo parecer que sus intereses y sus ideas son los intereses e ideas de todo el mundo, siendo esto falso.

En el caso del arte existen numerosos ejemplos en la historia que muestran que el arte nunca ha estado desligado de la política o de la ideología, que nunca ha sido neutral. El arte ha sido utilizado por los imperios que han sometido a los pueblos, contribuyendo a la alienación. Como ejemplo podemos reseñar el papel que han jugado las novelas épicas que han buscado relatar, como si fueran acciones heroicas, la conquista de “pueblos salvajes” o la imposición de unas creencias sobre otras consideradas más “atrasadas”.

A través de las novelas, la escultura, la pintura, el imperialismo europeo construyó una imagen de las civilizaciones de África, Asia y América, como representantes de “lo salvaje”, de “lo lejano” y “lo atrasado”. Esta imagen justificaba, ante sus propios ojos, la fuerza “modernizante” del imperialismo europeo. Por esto, las potencias imperiales de Occidente siempre han promovido a través de su arte alienante una visión de Asia y de África como algo homogéneo, confuso y “bárbaro”, negando así la inmensa diversidad de estos vastos continentes.

Un ejemplo de esto lo constituye la ópera Aída de Giusseppe Verdi, la cual, fue escrita por encargo de un Virrey, quien pidió una ópera sobre la cultura egipcia, que en esa época estaba muy de moda. Verdi ni siquiera había ido a Egipto, por lo que pidió a un amigo que le contase cómo era y a partir de ahí compuso Aída. Sin embargo, esa ópera es una de las más promovidas para expresar la visión europea de “cómo era eso llamado Oriente”.


Como un ejemplo más cercano, en la ciudad de NY, por ejemplo, es impresionante ver la cantidad de expresiones del arte visual, alegóricas al 11 de septiembre 2001. En algunas, se presenta “el horror provocado por un odio inexplicable” y se puede rápidamente identificar en un lado con las torres derrumbadas a personas con turbantes y barbas, “señal inconfundible” para Occidente de lo que se quiere asociar a las personas seguidoras del Islam. Debajo de ellos aparece una señal que dice “their profits” o “sus beneficios”. Por otro lado, levantando las torres de los cimientos se ve un grupo de personas ensacadas, que la levantan, y debajo se lee “our community”, ’nuestra comunidad’. Este tipo de murales -como otras- son expresión de cómo el imperio estadounidense quiere promover la imagen del mundo árabe para justificar su dominación militar, económica, política, y social en el Medio Oriente.


Para continuar evidenciando que la utilización del arte desde intereses preestablecidos no es un fenómeno nuevo, tenemos más ejemplos del papel que ha jugado la manipulación a través del arte en la historia. Para esto podemos tomar la Ilustración, periodo que es importante para la vida de los pueblos, por la repercusión que tuvo y sigue teniendo en la forma en cómo se construye la lógica del pensamiento. El siglo XVIII en Europa se constituyó en punto de partida radical de separación, no sólo de una forma de pensamiento, sino también una forma de expresión y transmisión de ese pensamiento a través del arte.

En el mismo siglo XVIII, en 1783, podemos tomar como ejemplo una obra de arte importante que marca la ruptura con el periodo anterior, la Pesadilla de Fuseli, la cual se introduce en la discusión sobre los sueños para ilustrar la idea de que los sueños nada tienen que ver con supersticiones ni demonios. Esta obra se enmarca dentro de la posición de las ciencias médicas de ese entonces, en la cuál se apoyó el filósofo Kant, y que planteaba que los sueños son producto de procesos fisiológicos del ser humano. Aquí se evidencia una alianza entre el arte, las ciencias médicas y la filosofía. Queda demostrado cómo el arte se usaba para negar las costumbres y la moral tradicionales que se basaban en las supersticiones; y cómo debía promover a la razón como “motor principal del conocimiento”.

En este contexto histórico, las denominadas obras de arte adquieren repercusión cuando son asumidas por la academia –como la Royal Academy de Londres- o cuando se asumen en exposiciones que le dan trascendencia internacional. Por tanto, los museos que surgen en el mismo siglo XVIII lo hacen como espacios para promover una visión interesada de los procesos históricos a través de las obras de arte que reflejan sus intereses.

Cito lo planteado por Lafonte De Saint Geine, inventor de la crítica de arte moderno, cuando pide desde 1754 que los cuadros históricos sean “una escuela de costumbres” y adopten como tema “las acciones virtuosas y heroicas de los grandes hombres, ejemplos de humanidad, generosidad, grandeza y valor”. Se entiende que esa “voluntad de moral en el arte puede ser convencional, conservadora e incluso oscurantista”.

La reflexión de la racionalidad alrededor del arte, nos lleva a comprender la intención de que con el arte se promueva una interpretación del mundo basada en la razón y que niegue lo considerado como “supersticioso” y no racional. Esto aporta a todo lo que ha permitido, desde la razón, justificar la dominación por parte de quienes se consideran seres con racionalidad, en el caso de los hombres, a otros seres considerados con menos racionalidad. Por tanto desde el arte también se ha contribuido a justificar un sometimiento a partir de la razón, sobre los otros seres que supuestamente tienen menos o no tienen racionalidad.

La reducción del ser humano a la racionalidad ha contribuido también a la visión de separar a la persona artista de su obra. Esto, puesto que es cierto que lo que se presenta a través del arte trasciende el lenguaje racional y toca otras dimensiones del ser humano. Por lo tanto, muchas veces un o una artista no puede “explicar racionalmente” lo que ha logrado transmitir con su obra, pero esto no quiere decir que no lo “comprenda” desde otras dimensiones del ser o que no sea consciente de ello. Asimismo, muchas veces cuando se separa la obra del y la artista es parte de la noción egoísta que niega la dimensión social del ser humano. Es cierto que podemos decir que la obra una vez se presenta y se comparte deja de ser “propia” y trasciende la persona individual, convirtiéndose en una vivencia colectiva. Pero esto no hace que se separe la obra del o la artista, al contrario, se funden más ambos a partir de dicha vivencia colectiva.

Como veíamos antes, el imperialismo sigue utilizando el arte para promover su visión interesada de la historia y en la mayoría de los casos, presentar una situación o fenómeno distorsionado de la realidad, para promover un estilo de vida basado en el consumismo y para negar la posibilidad de relaciones sociales basadas en la solidaridad, el amor y el respeto entre los seres humanos. El poder del cine, por ejemplo, considerado desde 1911 como el séptimo arte, ha llegado a tal punto que ha provocado que mucha gente piense -como se presenta en las películas- que los aborígenes son seres despiadados y tontos, que los vietnamitas que se defendían de la invasión norteamericana, eran los agresores y villanos, hasta llegar a hacer creer a la gente nociones como que “todos los chinos son karatecas”.

Vemos cómo a través de las películas de Hollywood, por ejemplo, el imperio estadounidense ha promovido la imagen “humana, heroica y altruista” de los agentes del FBI y la CIA. Son incontables las películas que tienen como protagonistas a agentes y mercenarios de estas instituciones del imperialismo estadounidense, mientras que “los malos de la película” son chinos, cubanos, rusos, árabes o quien sea el enemigo del imperio en el momento de lanzar la película.

De igual modo, vemos cómo a través del cine se promueven estereotipos de género, de lo que es ser hombre y ser mujer, presentando muchas veces la imagen del hombre activo, fuerte, que “puede con quien sea”, como el famoso Rambo o Supermán y la imagen de la mujer que “siempre necesita ser salvada”, como Luisa Laine o como “la tonta” que casi siempre genera los problemas.

Por otro lado, también se ha contribuido desde el cine a distorsionar la lucha de las mujeres por la igualdad al promover una pseudo “libertad sexual” a partir de la industria del cine porno. Sólo en el Estado de California de los Estados Unidos esta industria produce más de 10 mil películas porno al año, lo que supone unos ingresos de entre 4.000 y 13.000 millones de dólares. Esto quiere decir que los dueños de la industria del cine porno generan beneficios a partir de la distorsión de todas las luchas que han librado y todavía libran las mujeres del mundo, incluyendo las norteamericanas, por la igualdad y la libertad, distorsionando dichas luchas y promoviendo una pseudo libertad sexual, a la vez que se objetiviza el cuerpo de las mujeres y se trastorna también la noción de cómo se vive la sexualidad entre las personas.

Por tanto, es evidente que el arte tiene una intención preestablecida y siempre la ha tenido. Es una de las principales herramientas utilizadas por las élites de poder para contribuir a distorsionar la realidad y contribuir a la alineación y enajenación del ser, contribuyendo así a que las personas se conciban como entes pasivos en su propia historia y no como sujetos de transformación permanente y cotidiana de la realidad.

De igual modo, la visión elitizada del arte ha construido y tratado de diferenciar qué es arte y qué no es arte, cuyas definiciones promueven que el arte de las culturas imperiales es el arte, mientras que el resto de los pueblos del mundo producen “expresiones culturales, exóticas, folklóricas e interesantes como objeto de estudio para la antropología”, pero que no son arte. Por esto, desde la visión elitizada, por ejemplo, no se consideran arte los palos, las salves y los congos, puesto que, en primer lugar, es arte que se hace desde las grandes mayorías sometidas a las injusticias de este sistema de dominación, y en segundo lugar este arte es ejemplo y símbolo de la resistencia al colonialismo, puesto que no niega nuestro origen negro africano y asume la propia realidad étnica y cultural y la riqueza espiritual y diversidad religiosa que vive y es parte de nuestro pueblo. Es por toda la resistencia que simboliza el arte que se hace desde las entrañas y raíces del pueblo, que a las élites no les interesa promover que los palos, los congos, las salves, por ejemplo, sean identificados y reconocidos por la gente como arte.

En este sentido y para desarrollar la promoción del arte en sus diferentes expresiones, nos atrevemos a proponer que una de las resoluciones de este 11mo. Encuentro Internacional Arte y Revolución, sea retomar la Bienal Marginal y que al mismo tiempo sea dedicada a la memoria, la dignidad y el compromiso del inmenso Silvano Lora, artista, luchador comunista y antiimperialista. De esta manera, estaríamos rindiendo tributo a artistas de compromiso con un arte revolucionario y que siempre han militado en la vanguardia de los procesos por la transformación de la injusticia y la desigualdad.

Con respecto al compromiso de los y las artistas, a través de la publicidad, considerada un “arte de estos tiempos”, se ha promovido de manera más amplia un estereotipo del artista, como un ser disociado de la realidad, sin compromiso de ningún tipo y de que su arte no tiene otra intención más que la “libre expresión de su espíritu inspirado”. Por eso es tan común la imagen estereotipada de “un artista en las nubes o en el aire, desvinculado totalmente del mundo”.

Y lo peor es que muchos y muchas artistas se han creído esa historia, asumiendo una práctica a partir de lo que se espera sea su comportamiento. Muchas veces esto pasa por periodos de “crisis y vacíos existenciales”, “depresiones”, todo como parte de ese “proceso creador” que es presentado como un proceso tortuoso, sacrificante, doloroso y que es posible a partir del abuso de drogas y alcohol. Esta imagen y lamentablemente también práctica del arte a partir de la “locura” y la desconexión del mundo contribuye a crear también una separación entre la vida de la persona y su obra. Por eso es común escuchar que “ese tipo es un desgraciado, pero es buen artista”, como si no importara qué hace una persona artista en su vida cotidiana. Esto, a la vez, contribuye a la noción de que la persona artista no debe mantener ningún compromiso político o social.

Y decimos que lamentablemente esto no sólo es una imagen que se promueve, sino una práctica que han asumido muchos y muchas artistas de manera acrítica, teniendo como ejemplo a un cantante, icono del pacifismo, quien llegó a plantear que sus canciones en contra de la violencia no tenían nada que ver con lo que creía en su vida privada.

Es falso que los artistas son seres separados de su arte y que su arte no tiene un para qué. Es falso que una cosa es la obra del artista y otra cosa es su vida personal. Es falso que se pretenda separar el arte y la fuente inspiradora que permite lograrlo de la realidad social que nos rodea.

Nuestro rol es asumirnos desde un arte comprometido con la transformación y de una persona artista que por su sensibilidad sea asumida como parte de la vanguardia de los procesos de “Revolución permanente”.

Una de nuestras intenciones con este tipo de eventos, es lograr la articulación del movimiento artístico revolucionario, comprometido, irreverente ante toda forma de dominación y explotación, que denuncie la injusticia y promueva desde la canción y la danza, desde la poesía y la novela, desde la pintura y el cine, nuevas formas de relacionamiento basadas en la solidaridad entre los seres humanos; nuevas formas de relacionamiento de los seres humanos con la naturaleza, nuevas formas de comprender y asumir nuestro propio cuerpo como parte de un ser integral con una vida interdependiente, que promueva el amor como materialización positiva del poder y que, en ese sentido, se asuma dentro de la construcción de un poder amoroso como energía capaz de transformar toda situación, fenómeno o cosa.

Por esto, cuando hablamos de arte y cultura de solidaridad, hablamos de trascender la reducción que nos han querido hacer de la creatividad a lo cosmético. El arte en la construcción de una cultura de solidaridad se trata de desarrollar una creatividad que asuma la capacidad de transformar, de inventar, de construir relaciones nuevas, realidades nuevas, ideas nuevas, obras nuevas.

Se trata de que con nuestra creatividad, transformemos todo de manera permanente y en todo momento.

Se trata de hacer revolución siempre.

Se trata de seguir tocando las emociones de las personas con nuestro arte, no de una forma que les manipule, sino de una manera que contribuya a despertar la conciencia de las personas. Como lo hizo en sus obras Bertolt Brecht, revolucionario y artista del teatro, quien opuso al teatro alienante que hace que el público se pierda en los personajes y se olvide del mundo, un teatro que divierte a su audiencia, haciéndola pensar y evidenciando en sus montajes teatrales el sistema que marca las relaciones sociales que se dan en la misma realidad.

Se trata de que con nuestro arte denunciemos la injusticia, la desigualdad, la dominación y promovamos la confianza, la cooperación, la fe, el amor.

Se trata de que reconozcamos que la belleza es una construcción subjetiva, una convención social de lo que es agradable, de lo que deleita, de lo que divierte a partir de atributos específicos de lo que caracteriza una cosa. Por lo tanto, como construcción subjetiva, promovamos un nuevo arte que deleite y divierta a partir de los valores de la cultura de solidaridad. Que si hacemos reír a la gente no sea burlándonos de la negritud, de personas de otras nacionalidades o discriminando las mujeres. Si nos vamos a burlar de algo con nuestro humor, burlémonos de los corruptos, burlémonos de quienes engañan al pueblo con sus mentiras, seamos irreverentes ante los explotadores y opresores y dignifiquemos siempre en nuestro arte a las grandes mayorías.

Construyamos arte que una, libere y transforme. Hagamos Arte y Revolución.

Que la paz, el amor y la Justicia Global sean con nosotros y nosotras siempre.

Resistir hasta vencer o morir, Venceremos.

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El Dr. Ángel Pichardo Almonte es el Coordinador General de Justicia Global (www.justiciaglobal.com), una organización política y social internacional con sede en República Dominicana, que trabaja por la organización y la movilización social de las personas, con el objetivo de construir una sociedad caracterizada por la solidaridad, la igualdad, la justicia y el amor.

Nos fortalecemos en la adversidad

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Estamos viviendo un momento de dificultad. Luego del inclemente verano que secó nuestras fuentes de agua dulce y disminuyó nuestra capacidad de generar energía eléctrica, nos organizamos e hicimos consciente el deber de proteger nuestros recursos naturales y energéticos. Somos capaces, como individuos y como grupo humano, de lograr vencer cualquier adversidad, somos fuertes cuando lo decidimos. Heredamos el espíritu de sacrificio de nuestros libertadores, supimos pagar el precio de la independencia, hemos sufrido y padecido por nuestros pueblos hermanos, no podría ser de otra forma: somos hijos de Bolívar, no podemos evadir nuestro destino.
Esta vez, nos toca padecer la fuerza de la naturaleza: inarmónica, desequilibrada a causa de la cultura capitalista. Tenemos que aprender del error de pretender estar separados de la naturaleza. Somos uno, somos la naturaleza. Los desequilibrios del planeta a consecuencia del saqueo desmedido e innecesario se hacen evidentes en los cambios de clima, en la crueldad del invierno y del verano, pero también lo desequilibrado se ve en nuestras fallidas relaciones personales, enfermas de egoísmo y mezquindad.   

Miles están afectados porque la intensidad de las lluvias les dejó sin hogar. Ahora que los hogares se preparan para celebrar el nacimiento de Cristo, el nacimiento de una nueva conciencia plena de amor y solidaridad, los venezolanos debemos lidiar con la adversidad de la tragedia. Es una prueba para la Revolución Bolivariana, para todos los que deseamos vivir en justicia y en belleza. Hoy sabremos lo que significa dar, lo que significa ser solidario, ser generoso. Haciendo honor al sacrificio de quienes  nos precedieron debemos integrarnos en amor, salvar toda distancia entre nosotros y hacer de Venezuela la tierra más cálida en tiempos de frialdad.

Por eso, y para cumplir con las tareas que le correspondan en este momento, La Cantera suspende hasta nuevo aviso los conciertos que tendrían lugar en el Waraira Repano, los sábados de diciembre. A partir de este momento nos encontramos dispuestos a acompañar con canto y poesía a los miles de afectados en los refugios establecidos por el gobierno revolucionario.

Llamamos a todos a unirse, a luchar en esta nueva batalla. Estamos convencidos de que lograremos vencer éste y todos los obstáculos que sean necesarios. Recordemos que estamos enfrentados a la crueldad de las lluvias pero también estamos enfrentados al egoísmo inoculado dentro de nosotros por la cultura del capitalismo, esa que nos educó para pensar sólo en nosotros, en nuestro bienestar individual mientras millones padecen de hambre, de olvido.

Nos sabemos capaces de vencer toda adversidad, estamos orgullosos de nuestro origen, de nuestra historia, de nuestros sonidos. Cantamos hoy más que nunca porque creemos en la vida, porque creemos en la solidaridad y desprendimiento del venezolano, porque creemos en el liderazgo y la visión del comandante Chávez, y porque creemos en el Socialismo, único camino para la redención del ser humano, la única manera de construir el reino de Cristo, del amor, en la tierra.


viernes, 26 de noviembre de 2010

Policía de Lara asedia a estudiantes en sede de la UBV

A cuatro meses del asedio que realizaran al Centro Regional de Apoyo al Maestro “Francisco Tamayo”, CRAM, esta vez la policía intenta despojar a los estudiantes de la UBV de su sede.

Estudiantes, profesores y miembros de la comunidad en general intentaron recuperar la sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela, que había sido invadida por la Policía Regional desde hace dos semanas, este jueves 26 Noviembre a las 6 de la mañana.

De inmediato, cerca de 200 policías que mantenían la toma ilegal de la institución universitaria ubicada en la avenida Libertador de Barquisimeto, agredieron a los manifestantes. 15 personas resultaron heridas a consecuencia de la golpiza que les propinaron y más de 150 resisten el asedio de los policías, dentro y fuera de la universidad.

Varios piquetes de la Policía de Lara atacaron a la manifestación pacífica conformada por estudiantes, profesores, consejos comunales, miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela y del Partido Comunista de Venezuela, entre otras organizaciones sociales.

“Nos agredieron con palos, piedras, hasta nos dieron cascazos y nos arrastraron por el piso”, así lo informó Jorge Goyo, militante del PSUV en Lara, quien fue encarcelado y golpeado severamente este jueves junto a Luis Cordero. La policía golpeó salvajemente a los presentes, incluso a mujeres.

Durante este jueves, la Policía de Lara cercó la zona. El número de funcionarios ha aumentado considerablemente, muestran las armas y dispositivos de gases lacrimógenos para amedrentar a la población.

Los más de 150 manifestantes se mantienen en la universidad, pero temen ser asaltados por la policía.

UBV Lara
La sede de la Universidad Bolivariana de Venezuela, ubicada en la avenida Libertador de Barquisimeto, era la sede de la Escuela Niños Cantores de Lara.

A través del decreto 6030, publicado en gaceta oficial 5182, el Gobernador Luis Reyes Reyes aprobó la expropiación del inmueble que fue cedido a la Universidad Bolivariana de Venezuela, en el año 2005. Además la gobernación del estado aprobó un presupuesto para la restauración y optimización de las instalaciones.

Henry Falcón al ser electo gobernador, mantuvo el acuerdo de financiamiento de la restauración de la institución. Aunque nunca se ejecutó el proyecto, políticamente mantuvo en apariencias el apoyo a las autoridades universitarias. Tras su ruptura con el PSUV, su traición al comandante Chávez y la Revolución Bolivariana, retiró su apoyo a la comunidad universitaria e inició un ataque progresivo y sistemático a la institución para expulsar a la UBV. Falcón impuso que dichas instalaciones fueran destinadas al Servicio de Emergencias 171 de la Policía Regional del estado Lara.

La comunidad universitaria, Misión Sucre, consejos comunales, miembros del PSUV y PCV, junto a otros colectivos organizados se unieron para defenderse legalmente del atropello de Falcón. Se realizó una denuncia formal ante el Ministerio Público, y se han realizado manifestaciones contra los ataques del gobernador que han sido difundidas por los medios locales.

Como medida de retaliación, la gobernación intensificó sus agresiones y ordenó la toma ilegal de la sede por parte de la policía hace dos semanas.

Antecedentes
En julio de este año, la gobernación ordenó la toma ilegal de los espacios del Centro Regional de Apoyo al Maestro “Francisco Tamayo”, CRAM. La Policía del estado Lara asediaron por más de 8 días a decenas de personas de la comunidad que defendieron las instalaciones para impedir que el gobernador Henry Falcón robara los espacios que pertenecen a las misiones educativas, consejos comunales y organizaciones sociales.

Tras un recurso legal introducido ante el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, además de la denuncia a través de medios locales y nacionales, la comunidad organizada logró que la policía se retirara.

A cuatro meses de este fallido desalojo, el gobernador Henry Falcón intenta nuevamente despojar al pueblo larense de los logros que ha obtenido gracias a la Revolución Bolivariana.


jueves, 25 de noviembre de 2010

La Cantera pal Waraira Repano




Renecito de la Cruz (actor), 
José Ignacio León (actor) y 
Charly Salgado (cantautor), 

vendrán como invitados en representación de Cuba. 
Estaremos juntos vibrando con la tierra, 
haciendo teatro, canto y poesía. 
Los esperamos la noche del sábado en el Hotel Humbolt, en la cima del Waraira Repano


Pulsa sobre la imágen para ver tamaño completo





 
El Costo de la entrada es de Bs 50,oo
 en la entrada del hotel

 

martes, 23 de noviembre de 2010

El sentimiento de lo Fantástico



Conferencia dada por Julio Cortázar en la U.C.A.B
Fuente:  www.juliocortazar.com.ar

Presentador: Cortázar se incorpora de lleno al ámbito literario argentino en 1938 con su libro Presencia. Algunas revistas de la época recogen sus colaboraciones firmadas con el nombre de Julio Denis. (...) Cortázar empieza siendo un poeta, también lo será siempre en cierto modo. Puede sorprender que Cortázar, el mismo que años más tarde escribiera Historia de Cronopios, Los Premios y Rayuela, se haya iniciado con un volumen de “Sonetos” en su libro Presencia, pero no sorprenderá a quien descubra las líneas de fuerza y la constante aspiración a una forma estética que asume en sus libros. No es casual su admiración a Keats, ni su preocupación continua por el lenguaje y por la fijación de la multiplicidad del espíritu en la palabra.

Yo he sido siempre y primordialmente considerado como un prosista. La poesía es un poco mi juego secreto, la guardo casi enteramente para mí y me conmueve que esta noche dos personas diferentes hayan aludido a lo que yo he podido hacer en el campo de la poesía. (...) he pensado que me gustaría hablarles concretamente de literatura, de una forma de literatura:El cuento fantástico .

Yo he escrito una cantidad probablemente excesiva de cuentos, de los cuales la inmensa mayoría son cuentos de tipo fantástico. El problema, como siempre, está en saber qué es lo fantástico. Es inutil ir al diccionario, yo no me molestaría en hacerlo, habrá una definición, que será aparentemente impecable, pero una vez que la hayamos leído los elementos imponderables de lo fantástico, tanto en la literatura como en la realidad, se escaparán de esa definición.

Ya no sé quién dijo, una vez, hablando de la posible definición de la poesía, que la poesía es eso que se queda afuera, cuando hemos terminado de definir la poesía , creo que esa misma definición podría aplicarse a lo fantástico, de modo que, en vez de buscar una definición preceptiva de lo que es lo fantástico, en la literatura o fuera de ella, yo pienso que es mejor que cada uno de ustedes, como lo hago yo mismo, consulte su propio mundo interior, sus propias vivencias y se plantee personalmente el problema de esas situaciones, de esas irrupciones, de esas llamadas coincidencias en que de golpe, nuestra inteligencia y nuestra sensibilidad, tiene la impresión de que las leyes, a que obedecemos habitualmente, no se cumplen del todo o se están cumpliendo de una manera parcial, o están dando su lugar a una excepción.

Ese sentimiento de lo fantástico como me gusta llamarle, porque creo que es sobre todo un sentimiento e incluso un poco visceral, ese sentimiento me acompaña a mí desde el comienzo de mi vida, desde muy pequeño, antes, mucho antes de comenzar a escribir, me negué a aceptar la realidad tal como pretendían imponérmela y explicármela mis padres y mis maestros. Yo vi siempre el mundo de una manera distinta, sentí siempre, que entre dos cosas que parecen perfectamente delimitadas y separadas, hay intersticios por los cuales, para mí al menos, pasaba, se colaba, un elemento, que no podía explicarse con leyes, que no podía explicarse con lógica, que no podía explicarse con la inteligencia razonante.

Ese sentimiento, que creo se refleja en la mayoría de mis cuentos, podríamos calificarlo de extrañamiento; en cualquier momento les puede suceder a ustedes, les habrá sucedido, a mí me sucede todo el tiempo, en cualquier momento que podemos calificar de prosaico, en la cama, en el ómnibus, bajo la ducha, hablando, caminando o leyendo, hay como pequeños paréntesis en esa realidad y es por ahí, donde una sensibilidad preparada a ese tipo de experiencias siente la presencia de algo diferente, siente, en otras palabras, lo que podemos llamar lo fantástico. Eso no es ninguna cosa excepcional, para gente dotada de sensibilidad para lo fantástico, ese sentimiento, ese extrañamiento, está ahí, a cada paso, vuelvo a decirlo, en cualquier momento y consiste sobre todo en el hecho de que las pautas de la lógica, de la causalidad del tiempo, del espacio, todo lo que nuestra inteligencia acepta desde Aristóteles como inamovible, seguro y tranquilizado se ve bruscamente sacudido, como conmovido, por una especie de, de viento interior, que los desplaza y que los hace cambiar.

Un gran poeta francés de comienzos de este siglo, Alfred Jarry, el autor de tantas novelas y poemas muy hermosos, dijo una vez, que lo que a él le interesaba verdaderamente no eran las leyes, sino las excepciones de las leyes; cuando había una excepción, para él había una realidad misteriosa y fantástica que valía la pena explorar, y toda su obra, toda su poesía, todo su trabajo interior, estuvo siempre encaminado a buscar, no las tres cosas legisladas por la lógica aristotélica, sino las excepciones por las cuales podía pasar, podía colarse lo misterioso, lo fantástico, y todo eso no crean ustedes que tiene nada de sobrenatural, de mágico, o de esotérico; insisto en que por el contrario, ese sentimiento es tan natural para algunas personas, en este caso pienso en mí mismo o pienso en Jarry a quien acabo de citar, y pienso en general en todos los poetas; ese sentimiento de estar inmerso en un misterio continuo, del cual el mundo que estamos viviendo en este instante es solamente una parte, ese sentimiento no tiene nada de sobrenatural, ni nada de extraordinario, precisamente cuando se lo acepta como lo he hecho yo, con humildad, con naturalidad, es entonces cuando se lo capta, se lo recibe multiplicadamente cada vez con más fuerza; yo diría, aunque esto pueda escandalizar a espíritus positivos o positivistas, yo diría que disciplinas como la ciencia o como la filosofía están en los umbrales de la explicación de la realidad, pero no han explicado toda la realidad, a medida que se avanza en el campo filosófico o en el científico, los misterios se van multiplicando, en nuestra vida interior es exactamente lo mismo.

Si quieren un ejemplo para salir un poco de este terreno un tanto abstracto, piensen solamente en eso que utilizamos continuamente y que es nuestra memoria. Cualquier tratado de psicología nos va a dar una definición de la memoria, nos va a dar las leyes de la memoria, nos va a dar los mecanismos de funcionamiento de la memoria. Y bien, yo sostengo que la memoria es uno de esos umbrales frente a los cuales se detiene la ciencia, porque no puede explicar su misterio esencial, esa memoria que nos define como hombres, porque sin ella seríamos como plantas o piedras; en primer lugar, no sé si alguna vez se les ocurrió pensarlo, pero esa memoria es doble; tenemos dos memorias, una que es activa, de la cual podemos servirnos en cualquier circunstancia práctica y otra que es una memoria pasiva, que hace lo que le da la gana: sobre la cual no tenemos ningún control.

Jorge Luis Borges escribió un cuento que se llama “Funes el memorioso”, es un cuento fantástico, en el sentido de que el personaje Funes, a diferencia de todos nosotros, es un hombre que posee una memoria que no ha olvidado nada, y cada vez que Funes ha mirado un árbol a lo largo de su vida, su memoria ha guardado el recuerdo de cada una de las hojas de ese árbol, de cada una de las irizaciones de las gotas de agua en el mar, la acumulación de todas las sensaciones y de todas las experiencias de la vida están presentes en la memoria de ese hombre. Curiosamente en nuestro caso es posible, es posible que todos nosotros seamos como Funes, pero esa acumulación en la memoria de todas nuestras experiencias pertenecen a la memoria pasiva, y esa memoria solamente nos entrega lo que ella quiere.

Para completar el ejemplo si cualquiera de ustedes piensa en el número de teléfono de su casa, su memoria activa le da ese número, nadie lo ha olvidado, pero si en este momento, a los que de ustedes les guste la música de cámara, les pregunto cómo es el tema del andante del cuarteto 427 de Mozart, es evidente que, a menos de ser un músico profesional, ninguno de ustedes ni yo podemos silvar ese tema y sin embargo, si nos gusta la música y conocemos la obra de Mozart, bastará que alguien ponga el disco con ese cuarteto y apenas surja el tema nuestra memoria lo continuará. Comprenderemos en ese instante que lo conocíamos, conocemos ese tema porque lo hemos escuchado muchas veces, pero activamente, positivamente, no podemos extraerlo de ese fondo, donde quizá como Funes, tenemos guardado todo lo que hemos visto, oído, vivido.

Lo fantástico y lo misterioso no son solamente las grandes imaginaciones del cine, de la literatura, los cuentos y las novelas. Está presente en nosotros mismos, en eso que es nuestra psiquis y que ni la ciencia, ni la filosofía consiguen explicar más que de una manera primaria y rudimentaria.

Ahora bien, si de ahí, ya en una forma un poco más concreta nos pasamos a la literatura, yo creo que ustedes están en general de acuerdo que el cuento, como género literario, es un poco la casa, la habitación de lo fantástico. Hay novelas con elementos fantásticos, pero son siempre un tanto subsidiarios, el cuento en cambio, como un fenómeno bastante inexplicable, en todo caso para mí, le ofrece una casa a lo fantástico; lo fantástico encuentra la posibilidad de instalarse en un cuento y eso quedó demostrado para siempre en la obra de un hombre que es el creador del cuento moderno y que se llamó Edgar Allan Poe. A partir del día en que Poe escribió la serie genial de su cuento fantástico, esa casa de lo fantástico, que es el cuento, se multiplicó en las literaturas de todo el mundo y además sucedió una cosa muy curiosa y es que América Latina, que no parecía particularmente preparada para el cuento fantástico, ha resultado ser una de las zonas culturales del planeta, donde el cuento fantástico ha alcanzado sus exponentes, algunos de sus exponentes más altos. Piensen, los que se preocupan en especial de literatura, piensen en el panorama de un país como Francia, Italia o España, el cuento fantástico no existe o existe muy poco y no interesa, ni a autores, ni a lectores; mientras que, en América Latina, sobre todo en algunos países del cono sur: en el Uruguay , en la Argentina... ha habido esa presencia de lo fantástico que los escritores han traducido a través del cuento. Cómo es posible que en un plazo de treinta años el Uruguay y la Argentina hayan dado tres de los mayores cuentistas de literatura fantástica de la literatura moderna. Estoy naturalmente citando a Horacio Quiroga, a Jorge Luis Borges y al uruguayo Felisberto Hernández, todavía injustamente, mucho menos conocido.

En la literatura lo fantástico encuentra su vehículo y su casa natural en el cuento y entonces, a mí personalmente no me sorprende, que habiendo vivido siempre con la sensación de que entre lo fantástico y lo real no había límites precisos, cuando empezé a escribir cuentos ellos fueran de una manera casi natural, yo diría casi fatal, cuentos fantásticos.

(...) Eligo para demostrar lo fantástico uno de mis cuentos “La noche boca arriba” y cuya historia, resumida muy sintéticamente, es la de un hombre que sale de su casa en la ciudad de París, una mañana, en una motocicleta y va a su trabajo, observando, mientras conduce su moto, los altos edificios de concreto, las casas, los semáforos y en un momento dado equivoca una luz de semáforo y tiene un accidente y se destroza un brazo, pierde el sentido y al salir del desmayo, lo han llevado al hospital, lo han vendado y está en una cama, ese hombre tiene fiebre y tiene tiempo, tendrá mucho tiempo, muchas semanas para pensar, está en un estado de sopor, como consecuencia del accidente y de los medicamentos que le han dado; entonces se adormece y tiene un sueño; sueña curiosamente que es un indio mexicano de la época de los aztecas, que está perdido entre las ciénagas y se siente perseguido por una tribu enemiga, justamente los aztecas que practicaban aquello que se llamaba la guerra florida y que consistía en capturar enemigos para sacrificarlos en el altar de los dioses.

Todos hemos tenido y tenemos pesadillas así, siente que los enemigos se acercan en la noche y en el momento de la máxima angustia se despierta y se encuentra en su cama de hospital y respira entonces aliviado, porque comprende que ha estado soñando, pero en el momento en que se duerme la pesadilla continúa, como pasa a veces y entonces, aunque él huye y lucha es finalmente capturado por sus enemigos, que lo atan y lo arrastran hacia la gran pirámide, en lo alto de la cual están ardiendo las hogueras del sacrificio y lo está esperando el sacerdote con el puñal de piedra para abrirle el pecho y quitarle el corazón. Mientras lo suben por la escalera, en esa última desesperación, el hombre hace un esfuerzo por evitar la pesadilla, por despertarse y lo consigue; vuelve a despertarse otra vez en su cama de hospital, pero la impresión de la pesadilla ha sido tan intensa, tan fuerte y el sopor que lo envuelve es tan grande, que poco a poco, a pesar de que él quisiera quedarse del lado de la vigilia, del lado de la seguridad, se hunde nuevamente en la pesadilla y siente que nada ha cambiado. En el minuto final tiene la revelación. Eso no era una pesadilla, eso era la realidad; el verdadero sueño era el otro. Él era un pobre indio, que soñó con una extraña, impensable ciudad de edificios de concreto, de luces que no eran antorchas, y de un extraño vehículo, misterioso, en el cual se desplazaba, por una calle.

Si les he contado muy mal este cuento es porque, me parece, que refleja suficientemente la inversión de valores, la polarización de valores, que tiene para mí lo fantástico y, quisiera decirles además, que esta noción de lo fantástico no se da solamente en la literatura, sino que se proyecta de una manera perfectamente natural en mi vida propia.

Terminaré este pequeño recuento de anécdotas con algo que me ha sucedido hace aproximadamente un año. Ocho años atrás escribí un cuento fantástico que se llama “Instrucciones para John Howell”, no les voy a contar el cuento; la situación central es la de un hombre que va al teatro y asiste al primer acto de una comedia, más o menos vanal, que no le interesa demasiado; en el intervalo entre el primero y el segundo acto dos personas lo invitan a seguirlos y lo llevan a los camerinos, y antes de que él pueda darse cuenta de lo que está sucediendo, le ponen una peluca, le ponen unos anteojos y le dicen que en el segundo acto él va a representar el papel del actor que había visto antes y que se llama John Howell en la pieza.

“Usted será John Howell”. Él quiere protestar y preguntar qué clase de broma estúpida es esa, pero se da cuenta en el momento de que hay una amenaza latente, de que si él se resiste puede pasarle algo muy grave, pueden matarlo. Antes de darse cuenta de nada escucha que le dicen “salga a escena, improvise, haga lo que quiera, el juego es así”, y lo empujan y él se encuentra ante el público... No les voy a contar el final del cuento, que es fantástico, pero sí lo que sucedió después.

El año pasado recibí desde Nueva York una carta firmada por una persona que se llama John Howell. Esa persona me decía lo siguiente: “ Yo me llamo John Howell, soy un estudiante de la universidad de Columbia, y me ha sucedido esto; yo había leído varios libros suyos, que me habían gustado, que me habían interesado, a tal punto que estuve en París hace dos años y por timidez no me animé a buscarlo y hablar con usted. En el hotel escribí un cuento en el cual usted es el protagonista, es decir que, como París me ha gustado mucho, y usted vive en París, me pareció un homenaje, una prueba de amistad, aunque no nos conociéramos, hacerlo intervenir a usted como personaje. Luego, volví a N.Y, me encontré con un amigo que tiene un conjunto de teatro de aficionados y me invitó a participar en una representación; yo no soy actor, decía John, y no tenía muchas ganas de hacer eso, pero mi amigo insistió porque había otro actor enfermo. Insistió y entonces yo me aprendí el papel en dos o tres días y me divertí bastante. En ese momento entré en una librería y encontré un libro de cuentos suyos donde había un cuento que se llamaba “Instrucciones para John Howell” . ¿Cómo puede usted explicarme esto, agregaba, cómo es posible que usted haya escrito un cuento sobre alguien que se llama John Howell, que también entra de alguna manera un poco forzado en el teatro, y yo, John Howell, he escrito en París un cuento sobre alguien que se llama Julio Cortázar.

Yo los dejo a ustedes con esta pequeña apertura, sobre el misterio y lo fantástico, para que cada uno apele a su propia imaginación y a su propia reflexión y desde luego, a partir de este minuto estoy dispuesto a dialogar y a contestar, como pueda, las preguntas que me hagan…


Adrián Suárez: Un señor con sombrero, altamente sospechoso




El ser compositor es una elección con opción a la trascendencia. El creador se sabe deudor de fuerzas o verdades siempre superiores de las cuales él es legítimo interlocutor, de Dios mismo o de la historia, del inconsciente colectivo o aún de su propio genio.
Adrián Suárez

Como si pasara desapercibido, pensó que sería lo socialmente aceptado, caminar lleno de silencios hasta su destino, con la idea de que nadie pensara que era capaz de reír escandalosamente, o partir abruptamente al confín del mundo. Los nuevos amigos que le esperaban para decir por radio lo que él sentía tampoco eran tan cuerdos, precisamente, lo gracioso era que todos estaban locos y todos, ignoraban las obsesiones de los compañeros. Irónico.

Adrián Suárez llegó a la Radio Nacional, a La Cantera, después de meditar, de investigar y de crear muchísimo. Adrián ha logrado integrar el conocimiento que ha adquirido estudiando música y siendo músico, ahora le toca decir. El dice mucho de sí y de su rol como creador. Recientemente presentó a Watunna, una obra para Orquesta Sinfónica y dos Chamanes Piaroas. Es un reto para él, crear una obra que integre musicalmente, dos mundos aparentemente opuestos: la academia y el conocimiento heredado de nuestros ancestros. Pero también es un reto escuchar la música sanadora de los piaroas, es un reto para muchos escuchar “lo nuevo” que contradictoriamente ha permanecido en nuestra memoria colectiva por siglos.

Watunna fue interpretada el pasado 10 de octubre por la Orquesta Filarmónica Nacional y dos Chamanes piaroas y dirigida por el maestro Juan Carlos Núñez.

-La palabra éxito no me interesa porque no se trata de eso, de lo que se trata es que hemos observado como la gente ha accedido a este saber ancestral con la humildad necesaria y se ha producido una experiencia muy hermosa en la sala el día del concierto- explicó Adrián Suárez.

-De alguna manera fue una especie de iniciación espiritual y de reencuentro con nuestros ancestros más antiguos, con el saber de la cuenca del Orinoco.

El proceso que llevó a Adrián Suárez a esta obra y a la creación musical nacida del legado indígena que heredamos los venezolanos, se inició con sus estudios en la Escuela de Artes de La Universidad Central de Venezuela, y siguió con su trabajo de investigación realizado en la Fundación de Etnomusicología y Folclor, Fundef, actualmente Casa de la Diversidad Cultural.

Algo vibró, y luego se fue gestando. Estudiando fuera de Venezuela quiso contestar muchas preguntas – Qué somos, qué es significativo, cuál es la memoria. Se empezaron a atar cabos. El conocimiento adquirido, entonces para él incipiente, comenzó a tornarse en una necesidad que debía ser volcada a la investigación, y de investigación tenía que contribuir a la creación musical.

En 1999 comenzó a escribir Watunna. Su creación inició entonces, pero fue interrumpida en varias oportunidades hasta que concluyó la obra con un viaje que realizó al estado Amazonas en enero de 2010.

– Para mí resume la vivencia de casi una década, donde además de ésta hay otras pequeñas obras, pero creo que todo está volcado en esta obra sinfónica Watunna. El encuentro con el chaman Bolívar, con su hijo Rufino y con otro par de chamanes que me recibieron con un grado de hermandad insólito. La palabra “no” no la he conocido de ellos.

La presentación de Watunna, fue para Adrián, un milagro. - Se presentó la oportunidad de hacer el concierto con la Filarmónica Nacional, cosa bastante extraña para un compositor presentar una obra sinfónica, un compositor venezolano quiero decir, porque los compositores rusos, italianos, alemanes, franceses, los escuchamos semanalmente. A los compositores venezolanos no los escuchamos, no nos conocemos. Para qué tener tantas orquestas si la creación nuestra, venezolana, no accede a estas instituciones, no está, ellos no la presentan…

Milagro porque nace de cuestionamientos castrados por la escuela para la sumisión, milagro porque gran parte de las instituciones dedicadas a la gestión cultural no están conectadas con nuestra esencia.

- Yo lo llamo nueva música ancestral venezolana, porque efectivamente yo pretendo un nuevo lenguaje pero hundiendo la memoria en el mundo de la cultura ancestral venezolana. Los instrumentos, los cantos, toda la artesanía, tiene relación con el mundo espiritual. A veces simplemente nos quedamos en el plano material, que es lo que normalmente haría un investigador, la creación busca otros planos pero necesitas generar un lenguaje.

Para Adrián es un nuevo lenguaje nacido de lo ancestral. La cultura occidental, de la que somos parte, nos educa de espaldas a nuestro origen. La creación, para ser expresión genuina de nuestro pueblo, debe partir del comienzo, del antes que nosotros desechamos, necios.

- En la obra Watunna tuve que fracturar el alma de algunos instrumentos para poder representar el imaginario de lo que yo estaba buscando.

Watunna es la suma de toda la experiencia de Adrián durante los últimos años, su encuentro con los chamanes piaroas, el viaje que no ha terminado. Esta obra definirá el futuro de su creación.

- Es algo que se nos escapa de las manos, lo que hay allí es un mensaje de lengua celeste. La música no es un lenguaje humano, la música es un lenguaje que va a otro punto y que es sobrehumano.

Vicente Emilio Sojo
Es tiempo de cambios. Tiempo de volver al punto donde nos perdimos. La escuela de Sojo, sembró en muchos un profundo amor por la tradición musical venezolana, le dio su lugar, su justo valor. En algún momento, luego de la muerte del maestro Sojo, la disciplina para recopilar, investigar, difundir y proteger a la música venezolana, se perdió, entre las paredes ruinosas de la escuela de Santa Capilla.

Adrián plantea una inconformidad que no sólo le pertenece a él. Es una necesidad de todos cambiar, regresar al punto de la ruptura entre nosotros y nuestros sonidos.

- La Orquesta Sinfónica de Venezuela fue creada para tocar obras de compositores venezolanos. Una orquesta que hizo el maestro Sojo para tocar la obra de sus alumnos, esta escuela de composición extraordinaria. Se creó una orquesta y el Orfeón Lamas con esa finalidad, y eso reza en sus estatutos. Esa y todas las demás orquestas no tocan lo venezolano, es una gran contradicción. No lo entendemos en realidad.

De su vida
Adrián Suárez, nació en Caracas el 23 de abril de 1969.

Licenciado en Artes, UCV, 1994. Realizó estudios de música, trombón y composición en la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas, en Caracas. De 1985 a 1990 se especializó en percusión afro caribeña y percusión afro venezolana. Fue Investigador y asesor de la Fundación de Etnomusicología y Folklore, FUNDEF, entre los años 1993 y 1995, en Caracas. Realizó estudios de composición en la Cátedra Latinoamericana de Composición Antonio Estévez, con el maestro Juan Carlos Núñez de 1994 a 1996.

Fue galardonado con el Premio Municipal de Música, en Caracas, 2002, por su obra Soledades, Hommâge à Octavio Paz, para dos guitarras y arpa.

Desde 1991 es miembro de la Asociación Musikós en Caracas, y desde 1999, miembro fundador del grupo internacional de compositores Aspect, en Alemania.

Fue becado por la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho para cursar estudios de composición en Alemania, de 1997 al año 2000. Se graduó de Maestro compositor en Stuttgart, Alemania, 2001.

Entre 1998 y 2007 participó en diversos festivales y seminarios en Alemania y México. En 2008, participó en el Festival Latinoamericano de Música, realizado Caracas.
Creador del Ensemble Lux Aeterna, dedicado a la interpretación de obras de carácter espiritual y sagrado de todos los tiempos.

A partir de 2008, es Profesor de La Universidad de las Artes de Venezuela, y fue fundador del Festival de Nueva Música Akoustikos en 2009.

Sus actividades como investigador, compositor e intérprete han llevado a Suárez y a su música a través de varios países de América, Europa, África y Asia.

Obras:
Autor y Director de los espectáculos Músico-Dramatúrgicos en Venezuela: Lamas Siempre (1995), ¿Sería? (1996), Tetralogía (1996), Proyecto Música e Hipótesis Aleatorias (1997), Miércoles de 7 Templos (1997), Mandala Ardiente (1997), San Juan de Los Cuatro Vientos (1997). Atavismos del Sol y de la Luna para 2 clarinetes, trompa, corno inglés y medios electrónicos (1998). Maithuna para soprano, contratenor, clarinete, acordeón, trombón y medios electrónicos (2009). Watunna para Orquesta Sinfónica y dos Chamanes Piaroas (2010).

Autor y Director en Europa: Musikunterricht auf dem Killesberg (Alemania, 1998); estreno de las obras: Ibbur: La Saturación del Alma (Alemania, 1998); Bagatellen (Alemania, 1998); Werkforum/Ammoniten-Projekt mit der Brass Akademie Stuttgart und Percussion Pur (Alemania, 1998); Quelle (Alemania, 1999); Hilfsaktion für Venezuela: Concierto-Exposición a beneficio de las víctimas de la tragedia de Vargas (Alemania, 2000); Atavismos (Alemania, 2000); Al Sangrado Árbol... (Bélgica, 2000). Música para la exposición Indianisches Leben am Orinoko, die Sammlung Cisneros (Alemania, 2001). Comisión de dos obras para orquesta sinfónica por parte del Vice-ministerio de Cultura de Venezuela (2002-2003).