jueves, 26 de abril de 2012

AmarantaCanta en “Una concha acústica generalísima”


Amaranta canta en la concha acústica del Parque Generalísimo Francisco de Miranda, este sábado 28 de abril a las 3 de la tarde. Este evento forma parte del ciclo de conciertos “Una concha acústica generalísima”. Esta vez, tendremos la oportunidad de estar en contacto con Amaranta a través de su poesía y su música, de sus composiciones nacidas de sus vivencias y de la tradición musical venezolana.

Los asistentes podrán escuchar, entre otras canciones: La Vera, Lucero, El buco y la cayena, La Estatua, Minerva, Secreto, La Avanzadora y Aguasalud, tema que da nombre a su próxima producción discográfica. Estará acompañada por los destacados músicos venezolanos, Leonel Ruíz, Luís Pino, David Carpio y Nené Quintero.

Cantora, poetisa, músico, luchadora social, Amaranta forma parte de una generación despierta, con una gran necesidad de expresar su mundo interno, pensamientos y sentimientos que la hacen formar parte del profundo cambio que representa la Revolución Bolivariana. Podremos apreciar el resultado de su búsqueda musical y poética, que la define y nos define como seres humanos que buscan vencer la insensibilidad que genera el egoísmo: fundamento ético y espiritual de la cultura capitalista.

Síntesis biográfica

Ligia Amaranta Pérez Cobeña nació en Caracas, el 09 de marzo de 1977.

Cantante y compositora. Creció en un ambiente musical. Motivada por el canto de sus padres y del resto de su familia, estudió música desde muy joven. Conocedora y amante de la música tradicional venezolana, Amaranta es una de las voces más hermosas y expresivas del presente venezolano. Su destacada labor como compositora, la sitúan en la vanguardia de la nueva generación de músicos venezolanos.
Desde hace 11 años está dedicada al canto y a la composición en diferentes géneros de la música tradicional venezolana. Ha participado en distintas producciones musicales, en 2005 formó parte del Ensamble de Radio Nacional de Venezuela y en 2006 grabó su primer disco “Por aquí pasó”.

Amaranta comienza enriquecer con su obra nuestro vasto repertorio popular sin dejar a un lado la rica tradición trovadoresca venezolana. Se confiesa admiradora de los grandes exponentes de nuestra canción como Otilio Galíndez, Luis Laguna, Armando Molero, Conny Méndez, César del Ávila, El Indio Figueredo, Don Pío Alvarado, Margarito Aristiguieta, Alí Primera. Ni que decir, de las grandes y emblemáticas voces de nuestra canta popular como Lilia Vera, Cecilia Todd, María Rodríguez  y un largo etcétera que son parte de su cotidianidad, de su imaginario musical. Los ama, los respeta. Ella misma forma parte ya de la generación de relevo que pone en alto nuestras manifestaciones culturales. 

En 2009, Amaranta funda la agrupación La Cantera, colectivo que integra distintos talentos para contribuir con el nacimiento de un nuevo leguaje musical que pueda unir a la sociedad venezolana en amor por su origen, sus sonidos y su tradición. 

Actualmente, combina su trabajo musical, con el desarrollo de su carrera como cantautora y como coproductora del programa radial La Cantera, que conduce junto a Dariela Tello, y es emitido diariamente por el Canal Clásico de Radio Nacional de Venezuela, de lunes a viernes a las 5 de la tarde.

martes, 3 de abril de 2012

Wilhelm Reich: La verdad versus el carácter apestado


LA VERDAD VERSUS CARÁCTER APESTADO1
El carácter apestado es por lo general una estructura activa, móvil, emotiva, Pero su movilidad se encuentra "cortocircuitada", de tal manera que todas sus ideas válidas y todas sus buenas inten­ciones se evaporan antes de que puedan concentrarse para producir efectos durables. El posee entonces serios problemas a nivel del tra­bajo, que se manifiestan particularmente en el hecho de que el carác­ter apestado se revela frecuentemente como una especie de "genio frus­trado". El "cortocircuito" que afecta todo lo que emprende paraliza sus virtualidades y frustra al individuo sometido a la inhibición de sus capacidades. El resultado es un estado de frustración crónica que, como todas las biopatías, es provocada por una perturbación pro­funda de la satisfacción genital plena (impotencia orgástica). Como toda verdad aumenta la frustración estructural, el carácter apestado debe detestar la verdad. El desarrolla una gran habilidad en el mane­jo de la mentira, ya que está incapacitado de hecho para vivir la-verdad. Pero sus mentiras no son necesariamente groseras y manifies­tas. De hecho existe toda una variada gama de la mentira, desde la pequeña deshonestidad inocente hasta la enorme mentira de talla hi­tleriana. Y el carácter apestado sabe lograr sus objetivos utilizan­do medios indirectos y ambiguos.
Dada su perturbación sexual, el carácter apestado, dotado de una agilidad bio-energética superior a la media, debe descubrir los me­dios que le permitan descargar su excedente de energía. De ahí su ha­bilidad para la astucia, el truco sofisticado, poniendo "a marchar" a la gente sin enfurecerlos. Nunca se distanciará excesivamente de la masa, dándose aires de "buen tipo", de "muchacho del pueblo", ju­gando con la honestidad y la sinceridad, manifestando convencimiento, a nivel subjetivo, de lo que dice. Pero no puede deshacerse del sen­timiento de ser un genio abortado, de ser alguien perturbado y dota­do a la vez. Ese sentimiento, que asume en el una forma particular­mente aguda, lo comparte con el común de los mortales. Pero lo que lo diferencia de los otros es que éstos son por lo general menos am­biciosos y menos dotados de la vitalidad bio-energética que lo defi­ne en cuanto apestado.
Cuando un individuo de ese tipo se une a un grupo de gente apacible y trabajadora él se adaptará a ellos aparentemente sin mayores dificultades, pero su frustración interior lo llevará tarde o tempra­no a manifestar su malignidad ambivalente. Así están estructurados la mayoría de los espías que no persiguen ningún objetivo racional. La disimulación y el manipuleo oculto, en sus orígenes, no tienen na­da que ver con las directivas políticas u otras. La clandestinidad precede la malignidad. Es el genio abortado incapaz de producir resul­tados duraderos el que conduce al carácter apestado a ese tipo de actividades en la vida pública.
El carácter apestado es profundamente cobarde y tiene mucho por ocultar, particularmente sobre el plano sexual. Su existencia social y emocional es esencialmente tributaria de la disimulación. Es de su­poner que espías conocidos como Fuchs y otros se pusieron al servicio de las dictaduras fascistas porque estas les ofrecían facilidades par­ticulares para integrar, su estructura caracterial oculta. Es evidente que los fenómenos sociales patológicos que viven y prosperan sobre la disimulación, reposan sobre tales caracteres. La historia de la Revo­lución Rusa ilustra la manera como un hombre retorcido, llamado Djougachvili Stalin, accedió al poder dejándose llevar por la ola de la peste emocional. El poseía todas las marcas distintivas del carácter apestado. Pero su poder y los abusos que él cometió no son produc­to de su propia cosecha ni hacen parte de sus méritos. Ellos fueron resultado de la estructura caracterial media de 'cientos de individuos similares incapaces de esfuerzos constantes y regulares para rea­lizar algo duradero, y que, por esa misma razón, prefieren encauzar­se por el camino fácil que consiste en entregarse y abandonarse a un político, el cual, a su vez, no está obligado de probar que mantendrá sus promesas ni que traducirá en actos sus bellas palabras.
Djougachvili extiende su poder sobre millones de individuos, con­ducido por la misma gente que el se dispone a doblegar, sostenido y protegido por lo que ella tiene de común con él, por insignificante y mínimo que sea.
Veamos brevemente lo que el público, el pionero o el administra­dor tienen en común con el carácter apestado. Si no se descubre ese denominador común seremos incapaces de comprender el éxito social de la peste emocional, o la victoria de la mentira sobre la verdad. Ninguna "comisión de investigación del Congreso" u organización por el estilo cambiará gran cosa en materia social, mientras ese punto no sea elucidado y comprendido. La justicia continuará golpeando a los inocentes y sembrando la confusión y el miedo en el público. No es necesario agregar que esos problemas de patología social son de la incumbencia del educador y el médico, y no del político y de la po­licía.
Todo ser humano posee algo por ocultar, ya sea un pionero, ya sea un individuo nivelado en la masa, o un administrador cualquiera que sea. Lo que se oculta no son grandes crímenes, sino pequeños asuntos personales por fuera de la escena publica dominada por los chismes y la calumnia caracterial. El núcleo de esa angustia social ha sido siempre y lo será aún por mucho tiempo lo que se llama la "vida privada", o para decir las cosas por su nombre, la vida amorosa de cada uno. Tomemos el caso de un administrador que tiene relaciones con una joven muchacha conocida por él "honoráblemente y que por allí se introduce en ese dominio que el "públicoconsidera como "mo­ral". Muchos están enterados de esas relaciones, pero como ellos po­seen también pequeños secretos de ese género, perfectamente decentes, se establece entonces entre ellos una especie de lazo común. Cada uno tiene así una conciencia más o menos cargada, que él oculta bajo la máscara de la buena conducta. El temor de entrar en conflicto con la ley es casi universal. El conformismo tiene su fuente en ese temor y en esos pequeños secretos. La estructura social no posee ninguna instancia que permita comprender, manejar esos pequeños secretos y protegerlos contra la empresa de las imaginaciones pervertidas.
El sentimiento de culpabilidad sexual es absolutamente general. ¿Quién no ha tocado alguna vez sus órganos genitales? ¿Quien no ha acariciado alguna vez a una persona del otro sexo? ¿Quién no ha tro­pezado alguna vez por fuera del sendero del matrimonio? ¿Quién no ha cometido aquí o allá uno de esos pequeños crímenes? Evidentemente, cualquiera es un poco culpable, y debemos hacer prueba de comprehensión humana. La primera cosa que podemos hacer combatiendo la peste emocional consiste en aliviar la presión que sobre la gente ejerce la falsa buena educación de los "procuradores generales" y senadores en búsqueda de algún "caso" por explotar para hacer carrera, o de los policías y políticos que esperan ascender en la escalera social del poder, a través de encuestas ofensivas, degradantes.
Cada uno, pues, tiene algo por ocultar. Ese es el talón de Aquiles de la gente, atacado por el carácter apestado para cometer sus fechorías. Cuántas veces no vemos a un inocente maestro de escuela, a un trabajador social o a un administrador de higiene mental hacer­se pequeño ante las recriminaciones o alusiones indirectas de la "di­rectora de la Casa, honesta contribuyente". Muy pocos tiene el coraje y la sinceridad necesaria para enviar al diablo a esos apestados pú­blicos.
La peste emocional ha sabido elaborar dispositivos de protección. No contenta de jugar habilidosamente con la mala conciencia de cada uno, ha puesto en circulación reglas morales pretensiosas, inatacables en sí: "no hay que poner atención a propósitos calumniosos", o bien: "todo pionero debe sufrir", o "eso siempre ha sido así y no cambiará".
La afirmación de que un mal "es incurable" es tan vacía de sentido como la canción de que "el pionero debe sufrir". Los "espíritus libe­rales" se confunden frecuentemente con ese tipo de tolerancia. Es com­prensible, así, de que bajo la protección de que goza la peste emocio­nal, se cometan innumerables crímenes. Cuántos jóvenes irreprochables no han sido enviados a cárceles y asilos de alienados, cuántos millo­nes de bebes y de niños inocentes no han soportado torturas y mutila­ciones psíquicas de por vida, y cuántos millones de humanos - si con­tamos las guerras entre los perjuicios de la oscura peste emocional-, no han sido muertos en los campos de batalla por prácticamente nada y en beneficio exclusivo de MODJU?2
De tal manera, esas reglas y consignas están totalmente despro­vistas de sentido; ellas se ordenan en la categoría de las habladu­rías que matan, incluso cuando se las repite inocentemente. Ahora bien, es esa inocencia la que merece ser traída a la luz del día.
Los que emplean ese lenguaje piensan no hacer ningún mal. Están convencidos de la bondad definitoria de la naturaleza humana. Pero su manera de hablar, de expresarse, refleja la debilidad y el miedo ante la peste emocional. Ellos están realmente hipnotizados e incapaces de cualquier movimiento, como una gallina ante una serpiente. Por otro lado, ellos admiran --algunos, al menos--, la firmeza aparente, la dulzura, la habilidad y el "saber comportarse" del carácter apestado.
Con esa actitud favorecen el asesinato encubierto bajo sus diver­sas formas.
Los individuos están reprimidos en sus movimientos por el miedo a las habladurías, inmovilizados emocionalmente por el temor al de­sorden y las preocupaciones diversas, por sentimientos latentes de culpabilidad sexual. Así son presa fácil del carácter apestado.
Ellos sucumben a pesar de que conozcan la verdad, a pesar de estar convencidos de la importancia del amor físico; ni siquiera los protege la honestidad profundamente anclada en ellos, pero hecha ino­perante ante tanta triquiñuela y duplicidad.
Los pioneros son frecuentemente víctimas de la maldad, a causa de su ocupación y honestidad excesivas, porque no quieren ensuciarse las manos con las inmundicias de la peste emocional. El administra­dor, a su vez, es tributario de las aclamaciones del público, pero se siente inmovilizado por sus propios pequeños secretos.
En esas condiciones, el carácter apestado tiene todas las de ga­nar; se encuentra protegido por todos lados; puede obrar a ciencia cierta, sin riesgos de desocultamiento, de ser desenmascarado o moles­tado de cualquier otra manera. Si el pudiera disponer del poder polí­tico, se lanzaría a la conquista de continentes enteros.
.Una pequeña calumnia bien formulada acabará sin mucho esfuerzo con una verdad de peso, en sus inicios, o la vaciará de toda eficacia social si tiene la fuerza de desarrollarse en un clima de patología social. El público no reaccionará y no apoyará la verdad; permanecerá "sentado" y asistirá, desarmado o incluso irónico, a la crucifixión de almas inocentes. El administrador público entrará en pánico y tra­tará de salvaguardar la moral y el orden públicos. El pionero será reducido al silencio, o bien sucumbirá ante una enfermedad mental o a una profunda depresión nerviosa. Nadie sacará provecho de una situa­ción tal, a excepción de la emoción patológica de una biopatía perju­dicial llamada MODJU.
Todo ello parece risible, pero es cierto. Y detrás de la irrisión se esconde un problema terrible de la existencia humana:
¿Cómo esa calamidad ridícula ha podido apoderarse del mundo? ¿Cómo ha podido desbastar impunemente durante siglos la organización del trabajo humano?
Estaremos incapacitados para elaborar los primeros elementos de una solución a ese problema, mientras no acabemos con la influencia nociva que el carácter apestado ejerce sobre el trabajo humano. Es pues indispensable la creación de un cierto numero de garantías para dedicarnos a nuestra labor investigativa sobre la vida.


He aquí algunas medidas prácticas para combatir esa ingerencia nociva:


1) Saber distinguir la fisonomía honesta de la fisonomía retorci­da.
2) Insistir para que todo sea hecho a la luz del día, sin tapujos.
3) Utilizar sabia pero decididamente el arma de la verdad. El carácter apestado es generalmente cobarde y no tiene nada por ofrecer.
4) Enfrentar decididamente a la peste emocional. No ceder ni aceptar com­promisos. Dominar los sentimientos de culpabilidad y aprender a cono­cer nuestros puntos débiles.
5) No vacilar, y si es necesario, revelar nuestros puntos débiles e incluso nuestros secretos. La gente sabrá responder comprehensivamente.
6) Tratar de aliviar la presión del sentimiento, de culpabilidad de los individuos, sobre todo en materia sexual, dominio principal de ata­que de la peste emocional.
7) Revelar a todos, de una manera abierta y visible, nuestros móviles, objetivos y métodos.
8) Aprender incesantemente a defenderse de la mentira pérfida.
9) Dirigir toda la curiosidad humana sobre los grandes problemas de la vida, en particular la educación de los niños.
Es previsible que la peste emocional pueda ser vencida, incluso fácilmente, con la condición de utilizar plenamente y sin ninguna restricción el arma de la verdad. La verdad es nuestra aliada virtual, incluso en el interior del carácter apestado. Pues este guarda en su intimidad, incluso ignorándolo, un fondo de honestidad.

Wilhelm Reich


Extraído de Reich parle de Freud, Payot, Paris, 1972. Se trata de un artículo aparecido en el Orgone Enerqy Bulletin, vol. IV, no. 3, julio de 1952.


La traducción es de Francisco Téllez.
1Extraído de Reich parle de Freud, Payot, Paris, 1972. Se trata de un artículo aparecido en el Orgone Enerqy Bulletin, vol. IV, no. 3, julio de 1952. La traducción es de Francisco Téllez.
2 MODJU es la contracción de MOcenigo y DJUgachvili. Mocénigo es el nombre del "discípulo" de Giordano Bruno que lo acuso ante la inquisi­ción, llevándolo a la muerte. Djugachvili es el nombre de Stalin. Reich quiere así marcar con una sola palabra expresiva el carácter apestado, patológico, de las emociones.

martes, 24 de enero de 2012

La canción de los muertos





En sus labios, el último beso.
Aquel que tan sentido fuera, 
no hay manera de saber
si es comienzo
o infinito espiral que nos lleva.

Acostados en los cementerios
o cremados en ardientes hogueras
los valientes que un día partieron
volverán a seguir la pelea.

Yo los ví contemplando el silencio
bajo templos antiguos de piedra.
En el fondo del mar se perdieron
continentes jugando a la guerra.

Tantos cuerpos tendidos al tiempo.
Larga historia de horror y tragedia.
Ojalá que en el último intento
pueda más el amor que la pena.


                 José Alejandro Paredes


Obra: Salvador Valero
Título: Inmolación de Hiroshima
Oleo sobre tela
Estado Trujillo

lunes, 14 de noviembre de 2011

La canción: vínculo entre el hombre y la naturaleza

Fotografía: Juan Ramírez. Composición: Jenny Medina. Equipo de diseño de OCRI - Menpet
 
Alí Primera y el compromiso amoroso con la humanidad.
La canción: vínculo entre el hombre y la naturaleza


La única arma que poseo es mi canción y el apoyo de mi pueblo”i

El testimonio del origen de un pueblo va de una generación a otra a través de la tradición oral. Algunos, llegan a vincularse tanto con su realidad que encarnan las tradiciones y se convierten en mediadores entre una época y otra.

Existen muchas definiciones de cultura. Puede decirse que cultura es todo lo que hace el hombre, reflejo de las creencias, costumbres, códigos y normas de comportamiento que rigen la conducta de los individuos en sociedad. También es la interpretación que tenemos de la realidad, reflejo de nuestra sensibilidad, construcciones mentales, abstracciones, emociones. La cultura reproduce las condiciones espirituales de la vida, de acuerdo a la reproducción material de la sociedad; es decir, de acuerdo al trabajo. Se define por la cualidad del vínculo entre el ser humano y la naturaleza.

Aquel que labra la tierra, canta durante su faena para acompasar sus movimientos, también para alentarse y confortarse. Lo mismo el que pesca, el que ordeña. El ser humano transforma a la naturaleza y así garantiza su supervivencia. Cuando canta, danza, escribe, ése ser humano habla de sí, de lo que ama, lo que sueña, lo que teme, y así garantiza la supervivencia de lo que le da sentido a la vida.

Nos acercamos a la cultura para entender el comportamiento social del hombre y su relación con el entorno, con la intención de descifrar la esencia humana.

Labrar la tierra, es la acción que dio significado al termino culturaii. Del hecho literal de cultivar la tierra, cultura amplió su significado al hecho de cultivar otras cualidades del hombre, aquello referido a lo intangible, al hallazgo de lo que no conocemos. Ese saber con el que alimentamos nuestra espiritualidad que después se convierte en motivación para buscar nuevos conocimientos y desarrollar otros talentos, derivados del descubrimiento de nuestra esencia, de lo que somos capaces de sentir, de hacer.

Ahora, en momentos de cambios tan trascendentales para la humanidad, es imposible dejar de cuestionar el comportamiento de una sociedad, la sociedad del capitalismo, que cava su tumba, que sólo piensa en función de acumular y consumir, mientras los recursos naturales se agotan y el planeta enfermo se entrega a la muerte.

La canción habla del hombre en un tiempo y una circunstancia determinada. La canción de Alí es en esencia antiimperialista, denuncia a la cultura del capitalismo que destruye lo humano.

Tal vez, cuando se buscó a sí mismo, Alí encontró esa verdad que se transmite de una generación a otra, vertió su poesía en la música tradicional venezolana y se convirtió en un intérprete de nuestro tiempo.
 
Alí, permanece por lo genuino de su canto. Su poesía, sencilla y profunda, cobró vida con la tradición venezolana y latinoamericana. Su canción, se hizo crónica de la historia, los valores, las alegrías y los dolores de los venezolanos.

Defensa de lo humano

“No me doblegará señor sistema…” Escribió Alí. Fue el encabezado de un escrito suyo publicado el 3 de mayo de 1982, titulado “Soy mosca y soy abeja”. Entonces, estaba siendo asediado por los cuerpos de seguridad del gobierno. El presidente de turno, era Herrera Campins, pero el asedio, la persecución, los asesinatos y las desapariciones habían empezado dos décadas antes. Era parte de un plan de exterminio sistemático de dirigentes políticos revolucionarios, puesto en marcha por los Estados Unidos en nuestra América.

Alí, cantaba la verdad. Y no por ser cantada, dejaba de ser incómoda. “A ustedes señores del sistema, les disgusta que tengamos profunda fe en nuestro pueblo y que por que él seamos mosca y abeja. Mosca porque nos meteremos en la mierda si es preciso para defenderlo y sacarlo de ella y abeja porque añoramos y cantamos a la flor de la victoria. El cantor no puede cantarle a la flor solamente, sino que cuando le llegue el tiempo debe cantar también contra la mierda y llamarla por su nombre.”iii

Alí, tenía 39 años cuando escribió estas palabras. Con ellas, denuncia las amenazas y las agresiones que él y su familia, habían padecido, pero también plantea el papel de la canción, como arma de lucha contra la alienación y la fragmentación de la sociedad.

Arma popular que defiende al pueblo contra la transculturización que niega su identidad y su memoria libertaria, canción que ayuda a sostener la esperanza en una Patria más digna y solidaria, en una patria más bolivariana...”iv

Los humildes, conocían su origen, se identificaban con su poesía y tarareaban su canción. Hoy, a 70 años de su nacimiento, para muchos venezolanos, Alí Primera fue un visionario. Su temprana desaparición física y el surgimiento de la Revolución Bolivariana afianzaron su legado y le hicieron partícipe de la construcción de la nueva humanidad.

“El arte que no milita en la defensa de la condición humana del hombre, no es arte y mucho menos arte popular”v.

Alí, militó a través de la canción. Defendió con ella lo más puro del alma humana, luchó por vencer la sombra de la ignorancia, los temores que mantienen al hombre alejado de sus iguales y de sí mismo.

Todo empezó de una semilla
Y vas contando morios
en las cuentas del rosario
pero ah mundo Mama Pancha
Ay que rosario tan largo
pero ah mundo Mama Pancha
Ay que largo es tu rosario
vi

Mi abuela me contó que todos los habitantes del caserío, podían seguir el rosario que Mama Pancha rezaba. Su voz era tan fuerte que todos podían seguir su rezo. Así era cada noche en San José de Cocodite, el pequeño poblado donde vivía.

Carmen Adela Rosell y Antonio Isidro Primera eran sus padres. Cuando Antonio Isidro murió, Alí tenía 3 años. Carmen Adela y sus hijos fueron recibidos en la casa de la abuela paterna, Mama Pancha.

Podría ser que su voz, su forma de cantar, estuviera inspirada en el rezo ronco y fuerte de Mama Pancha. Lo que sí sabemos es que su niñez, de privaciones y dificultades, lo hizo sensible a las injusticias.

El empeño del campesino paraguanero en labrar la tierra, la sequía, el cují, la miseria, el sabor del semeruco, la soledad, el salitre y la mar inmensa, todo está presente en el trabajo musical y poético de Alí.

Su imagen, su voz, la solidaridad que demostraba a amigos y extraños, su modesta forma de vivir, igual a la cualquier hombre o mujer que se nutre del aliento, cálido y salado, latinoamericano, emergió imponente en un tiempo en el que el sueño americano usurpaba nuestra identidad. 


Dariela Tello Medina 


i Alí Primera. “Soy mosca y soy abeja”. El Nacional, 3 de mayo de 1982.
ii El término cultura proviene del latín cultus que a su vez deriva de la voz colere que significa cuidado del campo o del ganado. En la mitad del siglo XVI, el término cultura es utilizado de manera simbólica, refiere el cultivo de cualquier facultad.
iii Alí Primera. “Soy mosca y soy abeja”. Ibíd.
ivAlí Primera. “Soy mosca y soy abeja”. Ibíd.
v Alí Primera. “Soy mosca y soy abeja”. Ibíd.
vi Alí Primera. Mama Pancha.


Uno de trabajos publicados por la revista Petróleo y Revolución. "La canción: vínculo entre el hombre y la naturaleza" y el escrito de Isaura Rodríguez Pérez: "A Baliquia le gustaba el cazón", fueron publicados por los equipos de prensa y diseño de la Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo, como una edición especial, el pasado 31 de octubre.

Isaura Rodríguez Pérez: "A Balikia le gustaba el cazón"

Fotografía: Juan Ramírez. Composición: Alfredo Buenaño. Equipo de diseño OCRI - Menpet.
A Balikia le gustaba el cazón

“Mami guardame cazón, guardame chivo”, le decía por teléfono ‘Balikia’ a su mamá antes de visitarla.

Mireya, una de sus hermanas, recuerda que él viajaba con frecuencia a Falcón y que no le faltó a Carmen Adela, su progenitora, en Navidad y fin de año.

Café sin azúcar, pabellón, especialmente las caraotas y, el cazón ‘boronaito’ le gustaban a ese hombre que fue Alí Primera, el que siendo un niño jugaba con metras, boxeaba y limpiaba zapatos.

En aquella tarde en la que Mireya y Elí, ambos hermanos de ‘Balikia’, evocaron momentos de la vida del cantor durante una conversación que pretendía ser entrevista, ella reconoció que ha recibido a visitantes que van a llorar a ese hombre comunista, como él se autodefinió.

En la calle Bolívar del barrio Alí Primera -que antes se llamó La Vela-, en el estado Falcón, está la casa de Carmen Adela, la mujer que parió 11 hijos, el sexto fue Alí, por cuya vida llegó a sentir miedo, confesó Mireya.

Detrás de esa vivienda se encuentra el museo en el que retratos, fotografías, discos y hasta el cajón de limpiabotas de ‘Balikia’ se exhiben.

Mireya vivió en Maracay, estado Aragua, hasta aquel año 1985. Otro hermano había muerto un año antes, se trataba de ‘Bagueuto’ (Héctor Antonio), quien a su vez estando muy niño comenzó a llamar con el apodo ‘Balikia’ a Alí.

“Yo no quise regresar a Maracay después de la noticia, él tenía la idea de que me viniera”, dice ella, quien aclara que él “siempre estaba pendiente de mami”, le gustaba ir a la playa con la familia e, incluso cuando salía del país “estaba pendiente de llamarnos”.

“Alí fue un personaje único, pana, amigo solidario”, expresa Elí, el hermano menor, quien recuerda que “había que echarle pata”, refiriéndose a las iniciativas de Alí de acudir a los “alicistas” para que le compraran bonos que le permitían recaudar fondos que destinaba al alquiler de estadios y pago de hospedaje para esos encuentros como la Canción Solidaria con el Pueblo Venezolano, Canción por la unidad del Pueblo Venezolano y la Canción por la Victoria del Pueblo Salvadoreño.

Leonel Lugo, residente del estado Falcón, del mismo barrio donde cada año, cada 31 de octubre -día del cumpleaños del cantor- , se obsequian juguetes a mil niños, conoció a Alí y recuerda: “yo le lavaba el carro y él me daba un long play”.

Hoy, en formatos diferentes al de elepé la música de Alí sigue siendo necesaria. 

Isaura Rodríguez Pérez


Uno de trabajos publicados por la revista Petróleo y Revolución. "La canción: vínculo entre el hombre y la naturaleza" y el escrito de Isaura Rodríguez Pérez: "A Baliquia le gustaba el cazón", fueron publicados por los equipos de prensa y diseño de la Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo, como una edición especial, el pasado 31 de octubre. 

viernes, 23 de septiembre de 2011

100 Mil Poetas por el Cambio en Venezuela

El Movimiento Poético Mundial convoca a todos los que desean vivir en justicia y belleza, el sábado 24 de septiembre de 2011, a un canto poético por el amor, y contra el egoísmo y la guerra. En Venezuela, Toda la Poesía en la Voz, los poetas de La Mancha, El Colectivo Musical La Cantera y Fabiola José se unirán al coro mundial por la vida que se realizará en 350 ciudades simultáneamente. En la sala Juana Sujo de La Casa del Artista a las cinco de la tarde, te esperamos para recitar y cantar por la vida.





Un coro global por la vida

Hoy nos reunimos para acrecentar una ola exultante de poesía, que se está moviendo por el mundo, de escenario en escenario donde concurren personas ligadas al mismo deseo, a la misma aspiración por asumir el reto de las grandes transformaciones del espíritu, construyendo un gesto, una actitud abierta a todos los cambios y rupturas necesarias para fundar un mundo acorde a la vida y no sujeto a los designios de la devastación.

Hoy celebramos que somos tránsito gozoso hacia un nuevo momento, hacia una nueva atmósfera que propicie una luz congregante y la paz sin tratados ni demagogias.

Hoy no nos encontramos para reprocharle al ser humano sus excesos rumbo a la catástrofe sino para aumentar la energía radiante de la poesía, que avanza como una red luminosa hacia nuevas dimensiones de la conciencia, para asumir con grandeza el horizonte del tiempo presente.

Hoy nos reúne un ímpetu renovado, con el ánimo de incidir en las urgentes transformaciones, ante los retos de este momento en que peligra la vida de muchas especies, entre ellas la humana.

Hoy esta convocatoria es posible gracias a la fuerza concurrente de la poesía y es el poema el instrumento mágico de expansión de la energía dislocante necesaria para abrir nuestra mente, nuestro corazón y nuestro espíritu y así saltar hacia esa dimensión donde podamos llevar nuestros sueños, símbolos y deseos al plano de las realizaciones.

Sabemos que un poema no detendrá tsunamis, ni guerras.

Pero un poema es un escudo ante el lenguaje de la devastación, la guerra y la sobre explotación.

Un poema no curará a 1.020 millones de personas que padecen hambre crónica en el mundo; un poema no detendrá la muerte por inanición de 750.000 habitantes de Somalia.

Pero un poema es expresado para reafirmación en la vida, en el canto activado con la energía radiante de la poesía, que es celebración de la luz.

Un poema no resolverá los problemas básicos de la humanidad vulnerada.

Pero un poema es sueño cantado, visión, oxígeno del espíritu

Un poema no conjurará a los monstruos climáticos.

Pero un poema es una puerta que se abre cuando todo parece sin salida.

Un poema prepara la mente para lo que será y de lo que aún no se sabe.

Un poema no es mercenario de ninguna desgracia.

Un poema es el lugar de las conjunciones mágicas y simbólicas que nos reafirman como especie, escindida entre el animal y el humano.

Un poema es soñar un mundo nuevo, y en esto le da validez y sentido a la realidad en que vivimos. Un poema fluye creando un futuro mental desde el cual crecerá la civilización del mañana. Por esto una sociedad que falla en el campo del arte y la literatura es una sociedad que se ha fosilizado mentalmente y menoscabado su capacidad de auto-renovación y rejuvenecimiento.

Los poemas nos recuerdan que la hambruna, la guerra, la superpoblación y la polución no son efectos de nuestra falta de tecnología o recursos, sino de nuestra carencia de ética y amor.

Y los poemas son llaves que pueden abrir para nosotros la casa del tesoro de nuestras riquezas comunes –el amor humano, la sabiduría, la creatividad y la belleza: tesoros que se hacen más abundantes cuando son compartidos.

Invocamos los poderes de la poesía para no caer en el juego macabro de la barbarie. Un poema es un motor deseante de cambio, en busca de un oxígeno nuevo, bajo el cielo de plomo y azufre.

Un poema es la causa de las grandes convergencias espirituales. Un poema nos hace comprender que la poesía es la ecología de los ecosistemas simbólicos. La poesía es la biología del espíritu, el motor de los soñadores, de quienes aspiran a dar el salto hacia una nueva dimensión del ser en la que sea posible existir sin el lastre de las iniquidades que hemos heredado y que ya es tiempo de que cesen.

Poemas para alimentar el sueño por una humanidad auténtica, por fin liberada de los grandes errores.

Por la dignidad que nos da la poesía, hoy nos unimos a un coro mundial por la vida, por el cambio verdadero, ahora que nos movemos por un borde peligroso de nuestra historia humana.



jueves, 1 de septiembre de 2011

Luís Mariano Rivera: Así es mi cantar





A mi me gusta cantar

canciones para mi pueblo

canciones que tenga gracia

y alegría por dentro

canciones que digan algo

que arranquen del sentimiento

canciones tontas no gusto

para cantarle a mi pueblo

en mi cantar sólo busco

en mi cantar sólo quiero

cantar las cosas sencillas

que tengan sabor eterno

cantando así mis canciones

cantándole así a mi pueblo

el mensaje de mi canto

se le graba en el recuerdo

porque yo soy un cantor

que sólo busca en el verso

cantar las cosas sencillas

que tengan sabor eterno

Así es mi cantar
Luís Mariano Rivera

Es difìcil contener las lágrimas al escuchar su voz, su poesía, sus canciones... Compositor, músico, poeta, autor de obras teatrales. Luís Mariano Rivera floreció el 19 de agosto de 1806 bajo el cielo de Canchunchú. Carúpano, estado Sucre.

Hijo de María Rivera y Antonio Font...

"Nací en este rincón de tierra un 19 de agosto, entre siembra y conuco, cerecitas y florecitas silvestres, maizales en proceso de espiga y el canto dolorido del tutuel; mi padre era un mantuano de Carúpano y mi madre, María Rivera, una campesina de alpargata y remiendo, analfabeta, que cocinaba en fuego de leña y lavaba en batea..."

En Canchunchú, vive su infancia y juventud; entonces era un pequeño caserío a las afueras de Carúpano. Su madre murió, siendo un niño. Desertó de los estudios, sólo estudió hasta tercer grado.  Tuvo que trabajar como peón en la hacienda de su padre.

“Nací en Canchunchú. Era hijo de Don Antonio Font. Papá me tuvo, hasta cierto punto consideración. A la muerte de mi madre quedé a la deriva. Me fui con mi tío a casa de mi abuela. Allí crecí entre la pobreza y conmigo los piojos, las niguas y todos esos males. Pero pasaba algo en mis adentros: sentía amor por todas las cosas, nunca llegué a odiar, ni siquiera a mi padre, a quien siempre guardé respeto. Así crecí, entre el amor y el dolor que es una escuela. Todo eso que yo viví lo lleve a mis canciones y mis versos.

Desde muchachito tocaba el cuatro, siempre tocando la música nuestra. Yo era un hombre sin cultura, analfabeta. Sabía poner mi nombre, sumar, restar: eso me lo enseñó un viejo, allá, sobre las tablas del alambique, con un carbón".

No pudo estudiar formalmente en una escuela, pero su inteligencia y gran sensibilidad le hizo convertirse en uno de los compositores y poetas venezolanos más importantes. 

Desde muy chiquito, me aparté de la escuela y me entregué a este mundo de siembra y conuco. A partir de ahí, mi vida no significaba nada. Tuve varios trabajos de muy poca importancia. Pero un día, cuando ya era adulto, me encontré con un niño que me corrigió un error ortográfico diciéndome: ¡Viejo Pendejo, depósito se escribe con s y no con c!...

En ese momento, decidió aprender a leer y escribir bien, a encontrar las herramientas que luego le permitirían expresar los sentimientos más puros que guardaba su alma.

"Antes de ese momento me llamaban loco y analfabeta; después me superé... Hoy ya puedo pronunciar cada una de las letras que conforman las palabras: amorrr, terrrnura, herrmosura..."
  
A los 48 años "sin buscarlo" escribe su primer poema. "Un día, en medio de las parrandas propias de la Pascua, le compuse un aguinaldo a mi tierra que luego se convirtió en un himno. Cuando mis amigos escucharon Canchunchú Florido se sorprendieron y me dijeron: -Mariano, ¿quién te hizo eso tan hermoso? Tú no pudiste escribirlo porque nunca has sido poeta. Eso es un poema a la naturaleza".

Desde entonces, se convirtió en una gran inspiración, en un lucerito pues... 

"Después de viejo, que logré meter un poco de luz a mi pensamiento, comencé a recordar aquellas vivencias de infancia y a plasmarla con la misma sencillez de mis recuerdos..."

En el año 1955, funda el conjunto "Alma Campesina"  con el que realiza varias presentaciones en el oriente del país y en Caracas. Este grupo se desintegra y en 1958, dedica su trabajo a los niños, para los que compuso obras de teatro con su poesía y canciones; entre sus obras destaca "El Cundiamor".

Entre los años 1958 y 1962 vive con su familia en Güiria de la Costa y allí continúa con su actividad cultural. En Carúpano, funda en 1962 el grupo de aguinaldos "Charallave Canta", antecedente de la agrupación "Canchunchú Florido" que mantiene su actividad cultural hasta el presente y con el cual recorrió el país.

A partir de Canchunchú Florido, compone a su tierra otros temas como Carúpano tierra mía, Cerecita, La Guácara, El Piapoco, La Negra Juana, Lucerito, Mi comay Juana María.

Compartió su vida con Maximina Marsella, su negra compañera...

Tomé tus manos y con amor te dije:

en mi corazón se encuentra un nido

formado con fragancias de ternura

si quieres entrar a él vente conmigo.


Creíste mi decir y desde entonces

unidos por comprensión nos encontramos

¡es que cuando el amor de ello se nutre

la vida endulza del querer los pasos!







Recibió el amor incondicional de sus familiares, amigos y de todo aquel que le conoció. Hablaba con los animales, vivía animado por toda la vida que le rodeaba. Admiraba la belleza de los pajaritos y flores silvestres.


Tucusito 

 Tucusito tucusito
dime ¿cómo hizo Dios
para hacerte tan bonito?
tomó un puñito de tierra
de amor agregó un poquito
cinco gotas de dulzura
cuatro gramos de ternura
sopló y me nació el piquito
las paticas el plumaje
las alitas el rabito
donde tuvo más cuidado
fue en ponerme los ojitos
porque buscaba con ello
que además de ser tan bellos
reflejaran la inocencia
que envuelve mi cuerpecito.

Cuando me vio así formado
con vida y con movimiento
esto me dijo el Creador:
tierno y lindo pajarito
tu misión es muy hermosa
andarás de flor en flor
buscando el néctar de amor
que te sirve de alimento
llegarás donde la rosa
el lirio el amaranto
la margarita preciosa
y a toda flor que su encanto
engalana los jardines
pero no olvides criatura
en visitar la hermosura
de la tierna florecita
esa que no tiene nombre
y su único destino
es alegrar caminos
con su gracia tan bonita.
Cuando ya iba a volar
le pregunté a mi hacedor
¿cómo pararme en la flor
sin sus pétalos dañar?
y me dijo dulcemente:
en mi gran sabiduría
todo ha sido previsto
en lo inmensamente grande
y en lo inmenso chiquito.


En el lugar que es muy frío
le puse lana al cabrío
a la sierpe venenosa
púsele sueño profundo
cuando en el día reposa
y al morrocoy macho
un hoyo en el carapacho
te preguntarás ¿por qué?
si tuviera el pecho plano
como el de su compañera
aparear no pudiera.


Al hombre le dí amargura
para que luego supiera
lo que vale la dulzura
a la liebre claro oído
vivacidad ligereza
para quien se defienda
cuando la busquen de presa
y a ti animalito
las alitas doté
de un especial movimiento
para llegar a la flor
en busca de su alimento
te sostendrás en el aire
y al tu piquito meter
el pistilo la corola
toda toda su hermosura

También expresó su amor al perrito callejero, como le cantó a todo lo sencillo, humilde y tierno...

Mi perro callejero

En mi rancho
tuve un perro
un perrito callejero
sin mezcla de raza fina
era criollo por entero
fiel y noble cual ninguno
vigilante y compañero
y pa comer le bastaba
la sobrita que quedaba
recogida en el caldero
peleador a toda prueba
en el pelear era fiero
no importaba si el contrario
era guapo y altanero
a muchos perros grandotes
hizo dejar el pelero
de esos que adornan collares
y les cuidan con esmero.
Cuando cualquier perrita
quería entrar en enredo
y veinte perros tras ella
se disputaban su quiero
mi perrito rabo frito
era entre todos primero
en lograr ponerse al frente
a base guapo y fiero
por eso todo los perros
que en ese tiempo nacieron
tenían la misma pinta
de mi perro callejero
de mi perro come sobra
de mi perro montonero
que sin ser de raza fina
y ser criollo por entero
era fiel era valiente
vergatario y compañero.

Sus composiciones, de gran belleza y profundo contenido social, han sido interpretadas, entre otros, por Lilia Vera, Gualberto Ibarreto, Quinteto Contrapunto, Morela Muñoz, Magdalena Sánchez, Rafael Montaño, Víctor Morillo, Cecilia Todd, Serenata Guayanesa, Frank Pourcel, el Grupo Vocal Paria, entre muchos otros. 

Le cantó al hombre y la mujer del campo, asediados por el hambre y la pobreza...
 
Juana Francisca 

 Juana Francisca la piazo e' diabla
vive en un rancho trasquilaíto
Juana Francisca la piazo e' diabla
vive en un rancho trasquilaíto
en el ranchito tiene una chiva
tiene una chiva con dos chivitos
tiene una puerca, tiene una burra
tiene una perra y dos carajitos
con la barriga como un taparo
y la nalga seca como un sapito

Juana Francisca la piazo e' diabla
amarró a la chiva con los chivitos

Juana Francisca la piazo e' diabla
amarró a la chiva con los chivitos
ordeña que ordeña
ordeña que ordeña
para que coman los carajitos 

Para que coman los carajitos...

Juana Francisca la piazo e' diabla
vive en un rancho trasquilaíto

Vive en un rancho trasquilaíto

En el ranchito tiene una chiva
tiene una chiva con dos chivitos
tiene una puerca, tiene una burra
tiene una perra y dos carajitos...

Con la barriga como un taparo compai
por el hambre y por las lombrices
y el rabo seco como un sapito
por falta de alimento
esa es la vida 
en esta patria, caramba...


Le cantó a la vida, a nuestra conexión con ella... 

El maíz
 
Varios granos a distancia
va sembrando el campesino
y en cada grano que siembra
su esperanza va dejando.
Se forma el tallo del grano
en la tierra humedecida
y del grano cada tallo
busca en la tierra salida.
Cada tallo sus hojitas
entreabre tiernamente
empezando así la planta
su desarrollo creciente.
Desde que el grano se siembra
hasta que sale la espiga
el esfuerzo da su abono
de sudor y de fatiga.
Cuando la mazorca brota
las hebras de sus cabellos
la siembra toda se adorna
con los motivos más bellos.
Aquí llega lo sublime
amor la espiga sacude
para que el polen se riegue
y la mazorca fecunde.
De la mazorca el cabello
cambia su oro color
señal del grano que cuaja
para brindar su sabor.
El hijo del campesino
con sus manitas terrosas
buscando el grano cuajado
abre las tiernas mazorcas.
Aquí llega lo grandioso
la cosecha asegurada
y la abundancia en el rancho
se ve en el piso regada.
El hambre levanta el vuelo
y al irse despidiendo
a los que deja en el rancho
¡hasta luego va diciendo!...

Recibió muchos reconocimientos, distinciones, premios y homenajes pero, para él, el premio más importante que recibió fue el amor de su pueblo. Luís Mariano fue amado con la intensidad con la que amó. Supo expresar lo más puro que pueda sentir el alma humana y hacerlo un homenaje a la tierra.

Luís Mariano volvió a la tierra, el 15 de marzo de 2002. Nos dejó la sencillez de sus letras, la belleza de sus sentimientos, sus melodías, el amor por su terruño, los rostros campesinos, martíres de la pobreza exaltados por el sufrimiento, iluminados por sonrisas...
 
"Las cosas bellas de la vida nacen del amor. Si un poeta, un pintor o un artista no siente amor por lo que hace, su obra no trasciende... Para mí el amor está en la vida, en la primera aurora, en el primer arcoiris, en la primera gota de rocío, en la primera flor. El amor no necesita de reglas para manifestarse. Por eso soy un eterno enamorado de la vida y por eso admiro tanto a Otilio Galíndez y Francisco Mata..."