jueves, 1 de septiembre de 2011

Luís Mariano Rivera: Así es mi cantar





A mi me gusta cantar

canciones para mi pueblo

canciones que tenga gracia

y alegría por dentro

canciones que digan algo

que arranquen del sentimiento

canciones tontas no gusto

para cantarle a mi pueblo

en mi cantar sólo busco

en mi cantar sólo quiero

cantar las cosas sencillas

que tengan sabor eterno

cantando así mis canciones

cantándole así a mi pueblo

el mensaje de mi canto

se le graba en el recuerdo

porque yo soy un cantor

que sólo busca en el verso

cantar las cosas sencillas

que tengan sabor eterno

Así es mi cantar
Luís Mariano Rivera

Es difìcil contener las lágrimas al escuchar su voz, su poesía, sus canciones... Compositor, músico, poeta, autor de obras teatrales. Luís Mariano Rivera floreció el 19 de agosto de 1806 bajo el cielo de Canchunchú. Carúpano, estado Sucre.

Hijo de María Rivera y Antonio Font...

"Nací en este rincón de tierra un 19 de agosto, entre siembra y conuco, cerecitas y florecitas silvestres, maizales en proceso de espiga y el canto dolorido del tutuel; mi padre era un mantuano de Carúpano y mi madre, María Rivera, una campesina de alpargata y remiendo, analfabeta, que cocinaba en fuego de leña y lavaba en batea..."

En Canchunchú, vive su infancia y juventud; entonces era un pequeño caserío a las afueras de Carúpano. Su madre murió, siendo un niño. Desertó de los estudios, sólo estudió hasta tercer grado.  Tuvo que trabajar como peón en la hacienda de su padre.

“Nací en Canchunchú. Era hijo de Don Antonio Font. Papá me tuvo, hasta cierto punto consideración. A la muerte de mi madre quedé a la deriva. Me fui con mi tío a casa de mi abuela. Allí crecí entre la pobreza y conmigo los piojos, las niguas y todos esos males. Pero pasaba algo en mis adentros: sentía amor por todas las cosas, nunca llegué a odiar, ni siquiera a mi padre, a quien siempre guardé respeto. Así crecí, entre el amor y el dolor que es una escuela. Todo eso que yo viví lo lleve a mis canciones y mis versos.

Desde muchachito tocaba el cuatro, siempre tocando la música nuestra. Yo era un hombre sin cultura, analfabeta. Sabía poner mi nombre, sumar, restar: eso me lo enseñó un viejo, allá, sobre las tablas del alambique, con un carbón".

No pudo estudiar formalmente en una escuela, pero su inteligencia y gran sensibilidad le hizo convertirse en uno de los compositores y poetas venezolanos más importantes. 

Desde muy chiquito, me aparté de la escuela y me entregué a este mundo de siembra y conuco. A partir de ahí, mi vida no significaba nada. Tuve varios trabajos de muy poca importancia. Pero un día, cuando ya era adulto, me encontré con un niño que me corrigió un error ortográfico diciéndome: ¡Viejo Pendejo, depósito se escribe con s y no con c!...

En ese momento, decidió aprender a leer y escribir bien, a encontrar las herramientas que luego le permitirían expresar los sentimientos más puros que guardaba su alma.

"Antes de ese momento me llamaban loco y analfabeta; después me superé... Hoy ya puedo pronunciar cada una de las letras que conforman las palabras: amorrr, terrrnura, herrmosura..."
  
A los 48 años "sin buscarlo" escribe su primer poema. "Un día, en medio de las parrandas propias de la Pascua, le compuse un aguinaldo a mi tierra que luego se convirtió en un himno. Cuando mis amigos escucharon Canchunchú Florido se sorprendieron y me dijeron: -Mariano, ¿quién te hizo eso tan hermoso? Tú no pudiste escribirlo porque nunca has sido poeta. Eso es un poema a la naturaleza".

Desde entonces, se convirtió en una gran inspiración, en un lucerito pues... 

"Después de viejo, que logré meter un poco de luz a mi pensamiento, comencé a recordar aquellas vivencias de infancia y a plasmarla con la misma sencillez de mis recuerdos..."

En el año 1955, funda el conjunto "Alma Campesina"  con el que realiza varias presentaciones en el oriente del país y en Caracas. Este grupo se desintegra y en 1958, dedica su trabajo a los niños, para los que compuso obras de teatro con su poesía y canciones; entre sus obras destaca "El Cundiamor".

Entre los años 1958 y 1962 vive con su familia en Güiria de la Costa y allí continúa con su actividad cultural. En Carúpano, funda en 1962 el grupo de aguinaldos "Charallave Canta", antecedente de la agrupación "Canchunchú Florido" que mantiene su actividad cultural hasta el presente y con el cual recorrió el país.

A partir de Canchunchú Florido, compone a su tierra otros temas como Carúpano tierra mía, Cerecita, La Guácara, El Piapoco, La Negra Juana, Lucerito, Mi comay Juana María.

Compartió su vida con Maximina Marsella, su negra compañera...

Tomé tus manos y con amor te dije:

en mi corazón se encuentra un nido

formado con fragancias de ternura

si quieres entrar a él vente conmigo.


Creíste mi decir y desde entonces

unidos por comprensión nos encontramos

¡es que cuando el amor de ello se nutre

la vida endulza del querer los pasos!







Recibió el amor incondicional de sus familiares, amigos y de todo aquel que le conoció. Hablaba con los animales, vivía animado por toda la vida que le rodeaba. Admiraba la belleza de los pajaritos y flores silvestres.


Tucusito 

 Tucusito tucusito
dime ¿cómo hizo Dios
para hacerte tan bonito?
tomó un puñito de tierra
de amor agregó un poquito
cinco gotas de dulzura
cuatro gramos de ternura
sopló y me nació el piquito
las paticas el plumaje
las alitas el rabito
donde tuvo más cuidado
fue en ponerme los ojitos
porque buscaba con ello
que además de ser tan bellos
reflejaran la inocencia
que envuelve mi cuerpecito.

Cuando me vio así formado
con vida y con movimiento
esto me dijo el Creador:
tierno y lindo pajarito
tu misión es muy hermosa
andarás de flor en flor
buscando el néctar de amor
que te sirve de alimento
llegarás donde la rosa
el lirio el amaranto
la margarita preciosa
y a toda flor que su encanto
engalana los jardines
pero no olvides criatura
en visitar la hermosura
de la tierna florecita
esa que no tiene nombre
y su único destino
es alegrar caminos
con su gracia tan bonita.
Cuando ya iba a volar
le pregunté a mi hacedor
¿cómo pararme en la flor
sin sus pétalos dañar?
y me dijo dulcemente:
en mi gran sabiduría
todo ha sido previsto
en lo inmensamente grande
y en lo inmenso chiquito.


En el lugar que es muy frío
le puse lana al cabrío
a la sierpe venenosa
púsele sueño profundo
cuando en el día reposa
y al morrocoy macho
un hoyo en el carapacho
te preguntarás ¿por qué?
si tuviera el pecho plano
como el de su compañera
aparear no pudiera.


Al hombre le dí amargura
para que luego supiera
lo que vale la dulzura
a la liebre claro oído
vivacidad ligereza
para quien se defienda
cuando la busquen de presa
y a ti animalito
las alitas doté
de un especial movimiento
para llegar a la flor
en busca de su alimento
te sostendrás en el aire
y al tu piquito meter
el pistilo la corola
toda toda su hermosura

También expresó su amor al perrito callejero, como le cantó a todo lo sencillo, humilde y tierno...

Mi perro callejero

En mi rancho
tuve un perro
un perrito callejero
sin mezcla de raza fina
era criollo por entero
fiel y noble cual ninguno
vigilante y compañero
y pa comer le bastaba
la sobrita que quedaba
recogida en el caldero
peleador a toda prueba
en el pelear era fiero
no importaba si el contrario
era guapo y altanero
a muchos perros grandotes
hizo dejar el pelero
de esos que adornan collares
y les cuidan con esmero.
Cuando cualquier perrita
quería entrar en enredo
y veinte perros tras ella
se disputaban su quiero
mi perrito rabo frito
era entre todos primero
en lograr ponerse al frente
a base guapo y fiero
por eso todo los perros
que en ese tiempo nacieron
tenían la misma pinta
de mi perro callejero
de mi perro come sobra
de mi perro montonero
que sin ser de raza fina
y ser criollo por entero
era fiel era valiente
vergatario y compañero.

Sus composiciones, de gran belleza y profundo contenido social, han sido interpretadas, entre otros, por Lilia Vera, Gualberto Ibarreto, Quinteto Contrapunto, Morela Muñoz, Magdalena Sánchez, Rafael Montaño, Víctor Morillo, Cecilia Todd, Serenata Guayanesa, Frank Pourcel, el Grupo Vocal Paria, entre muchos otros. 

Le cantó al hombre y la mujer del campo, asediados por el hambre y la pobreza...
 
Juana Francisca 

 Juana Francisca la piazo e' diabla
vive en un rancho trasquilaíto
Juana Francisca la piazo e' diabla
vive en un rancho trasquilaíto
en el ranchito tiene una chiva
tiene una chiva con dos chivitos
tiene una puerca, tiene una burra
tiene una perra y dos carajitos
con la barriga como un taparo
y la nalga seca como un sapito

Juana Francisca la piazo e' diabla
amarró a la chiva con los chivitos

Juana Francisca la piazo e' diabla
amarró a la chiva con los chivitos
ordeña que ordeña
ordeña que ordeña
para que coman los carajitos 

Para que coman los carajitos...

Juana Francisca la piazo e' diabla
vive en un rancho trasquilaíto

Vive en un rancho trasquilaíto

En el ranchito tiene una chiva
tiene una chiva con dos chivitos
tiene una puerca, tiene una burra
tiene una perra y dos carajitos...

Con la barriga como un taparo compai
por el hambre y por las lombrices
y el rabo seco como un sapito
por falta de alimento
esa es la vida 
en esta patria, caramba...


Le cantó a la vida, a nuestra conexión con ella... 

El maíz
 
Varios granos a distancia
va sembrando el campesino
y en cada grano que siembra
su esperanza va dejando.
Se forma el tallo del grano
en la tierra humedecida
y del grano cada tallo
busca en la tierra salida.
Cada tallo sus hojitas
entreabre tiernamente
empezando así la planta
su desarrollo creciente.
Desde que el grano se siembra
hasta que sale la espiga
el esfuerzo da su abono
de sudor y de fatiga.
Cuando la mazorca brota
las hebras de sus cabellos
la siembra toda se adorna
con los motivos más bellos.
Aquí llega lo sublime
amor la espiga sacude
para que el polen se riegue
y la mazorca fecunde.
De la mazorca el cabello
cambia su oro color
señal del grano que cuaja
para brindar su sabor.
El hijo del campesino
con sus manitas terrosas
buscando el grano cuajado
abre las tiernas mazorcas.
Aquí llega lo grandioso
la cosecha asegurada
y la abundancia en el rancho
se ve en el piso regada.
El hambre levanta el vuelo
y al irse despidiendo
a los que deja en el rancho
¡hasta luego va diciendo!...

Recibió muchos reconocimientos, distinciones, premios y homenajes pero, para él, el premio más importante que recibió fue el amor de su pueblo. Luís Mariano fue amado con la intensidad con la que amó. Supo expresar lo más puro que pueda sentir el alma humana y hacerlo un homenaje a la tierra.

Luís Mariano volvió a la tierra, el 15 de marzo de 2002. Nos dejó la sencillez de sus letras, la belleza de sus sentimientos, sus melodías, el amor por su terruño, los rostros campesinos, martíres de la pobreza exaltados por el sufrimiento, iluminados por sonrisas...
 
"Las cosas bellas de la vida nacen del amor. Si un poeta, un pintor o un artista no siente amor por lo que hace, su obra no trasciende... Para mí el amor está en la vida, en la primera aurora, en el primer arcoiris, en la primera gota de rocío, en la primera flor. El amor no necesita de reglas para manifestarse. Por eso soy un eterno enamorado de la vida y por eso admiro tanto a Otilio Galíndez y Francisco Mata..."





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